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Hijo.- Oye mamá, ¿por qué te genera tanto rechazo la familia de papá?
Madre.-¿Cómo?
Hijo.- ¿Qué es lo que te han hecho los abuelos para que les tengas tanto odio?
Madre.- No, yo no tengo odio a tus abuelos, hijo.
Hijo.- Mamá, no es verdad, con solo aparecer por la puerta te tensas, te pones super seria y cortante, no puedes evitar sentir absoluto rechazo.
¿Qué fue lo que pasó?
Creemos que nuestros hijos son ajenos a lo que pasa a su alrededor, pero con los años van advirtiendo muchos detalles que no vemos.
Esta pregunta se la hice a mi madre con once o doce años, la verdad no lo recuerdo muy bien.
No entendía por qué la energía amorosa de mi madre se convertía en rechazo con la sola presencia de cualquier miembro de la familia de mi padre.
No solo dentro de la pareja, saber comunicar es esencial, en todas las relaciones es muy importante saber escuchar y saber aceptar nuestras diferencias.
Uno de los choques más frecuentes entre padres recién estrenados en el cargo y los abuelos son las diferencias educativas, diferentes épocas o formas de educar a los hijos.
Si quieres evitar tener que llegar a situaciones tensas te invitamos a que leas el contenido de este post.
En el derecho de familia, las relaciones entre abuelos y nietos son un aspecto protegido por la ley, pero no siempre es obligatorio que existan visitas si no son convenientes para el menor.
Muchas personas se preguntan si pueden negar visitas a los abuelos o si tienen derecho a decidir sobre esta cuestión.
La respuesta es que sí existen causas para negar el régimen de visitas a los abuelos, aunque deben estar justificadas y estar enfocadas al interés superior del menor.
Es importante aclarar que no se trata de una decisión basada en preferencias personales, sino en motivos fundados que tengan como finalidad proteger el bienestar de los niños.
A continuación te explicamos en qué casos se puede producir la denegación del régimen de visitas a los abuelos y qué hacer si tu hijo no quiere ver a sus abuelos.
Motivos que dificultan las relaciones entre abuelos y nietos
Hay situaciones familiares complejas donde mantener una relación entre abuelos y nietos puede ser perjudicial o inadecuado.
Las siguientes circunstancias son las más habituales en los procedimientos judiciales donde se decide negar el régimen de visitas a los abuelos.
Falta de vínculo afectivo
Uno de los motivos para negar el régimen de visitas a los abuelos es la falta de vínculo afectivo previo.
Si no ha existido una relación cercana o los abuelos han estado ausentes en la vida del menor durante mucho tiempo, es razonable cuestionar la necesidad de imponer un régimen de visitas.
En algunos casos, los propios nietos no quieren ver a sus abuelos porque no existe un lazo emocional o porque sienten rechazo debido a experiencias pasadas.
Riesgo para el menor
Cuando mantener el contacto con los abuelos supone un riesgo para el menor, el régimen de visitas debe ser limitado o directamente anulado. Esto ocurre si los abuelos:
- Han ejercido violencia verbal o física hacia el niño o hacia los padres.
- Ponen en peligro la seguridad o estabilidad emocional del menor.
- Sufren adicciones o trastornos graves sin tratar que puedan afectar a la convivencia.
La protección del menor es prioritaria en cualquier decisión judicial relacionada con visitas familiares.
Conflictos entre abuelos y padres
Los conflictos graves entre abuelos y padres pueden justificar la limitación del contacto si afectan al bienestar del niño. Cuando hay discusiones constantes, insultos o descalificaciones entre los adultos, los menores son los más perjudicados.
Por ejemplo, si los abuelos interfieren en la educación, desautorizan a los progenitores o provocan tensiones constantes, un juez puede considerar que no es conveniente mantener las visitas.
En la mayoría de casos los choques entre los padres y los abuelos se da entre líneas familiares diferentes, la madre suele chocar con la idea o forma de educar de los abuelos paternos o a la inversa.
Para tí, la forma de educar o tratar a tus hijos de tus padres es adecuada y correcta, porque es como has crecido y te han criado.
Es crucial saber comunicarse, llegar a puntos de acuerdo y no querer imponer, debemos aceptar que cada persona lo hace de la mejor forma que sabe. Es crucial aceptar que no solo tu interpretación es la única adecuada.
Partamos de la base de que en tus tiempos con tu hijo tú decides cuanto tiempo deseas que pase con tus padres, los abuelos.
Situaciones como las que tratamos en este post son casos muy extremos en los que la justicia debe poner límites por los perjuicios que genera para el menor seguir manteniendo una relación tan directa con sus abuelos.
Los abuelos son nuestros mayores aliados en la crianza de los hijos, pero a veces se extralimitan absorbiendo o pretendiendo absorber un papel superior al que por tiempo de vida les corresponde.
No podemos olvidar que al igual que el casado casa quiere y desea tener su independencia en pareja, el padre recién estrenado debe encontrar su propio equilibrio en la tarea de educar.
Comportamiento inadecuado de los abuelos
El comportamiento inadecuado de los abuelos es otro motivo por el cual se puede limitar el contacto. Esto incluye situaciones como:
- Insultar o hablar mal del otro progenitor delante del menor.
- Llevar a los nietos a entornos inapropiados o exponerlos a conductas nocivas.
- Manipular emocionalmente al niño para enfrentarlo con sus padres.
Estos comportamientos dañan la salud emocional del menor y son causas para solicitar la denegación del régimen de visitas a los abuelos.
Ausencia de habilidades parentales
Aunque los abuelos no son los padres, deben tener unas mínimas habilidades parentales para poder disfrutar de las visitas.
Si no saben atender las necesidades del menor, respetar sus rutinas o cuidar adecuadamente de ellos, puede considerarse que no están capacitados para ejercer ese rol.
En estos casos, se puede restringir el régimen de visitas o proponer un acompañamiento supervisado.
¿Qué hacer si mi hijo no quiere ver a sus abuelos?
Una de las preguntas más frecuentes es: “Mi hijo no quiere ver a sus abuelos, ¿qué puedo hacer?”. La ley tiene en cuenta la voluntad del menor, sobre todo si ya tiene una edad y madurez suficiente para expresar su opinión.
No es obligatorio forzar a un niño a relacionarse con personas con las que no se siente cómodo, incluso si son familiares cercanos. Lo más recomendable es:
- Escuchar al menor y conocer los motivos por los que rechaza el contacto.
- Evaluar si existen causas objetivas que justifiquen esa negativa.
- Consultar con un abogado de familia para valorar si es necesario iniciar un procedimiento legal.
- Acompañarlo en esas visitas para que no se sienta solo o incomodo, que tenga un respaldo en el que apoyarse
En cualquier caso, es el juez quien decide si mantener o no las visitas en función del interés del menor.
Por qué negar justificadamente el régimen de visitas a los abuelos
Negar justificadamente el régimen de visitas a los abuelos es un derecho de los padres cuando consideran que esa relación puede ser perjudicial para sus hijos. No se trata de un capricho, sino de proteger el desarrollo saludable de los niños.
Los tribunales valoran cada caso de forma individual, pero reconocen situaciones en las que los abuelos no deben tener contacto con los nietos, como:
- Cuando los abuelos generan un entorno conflictivo o tóxico.
- Si se pone en riesgo la salud física o emocional de los niños.
- Cuando el menor rechaza de forma clara y continuada mantener el vínculo.
Consejo de Javier González, abogado especialista en Divorcios
Los abuelos tienen un papel importante en la vida de nuestros hijos, pero no podemos olvidar que educar a un hijo también es saber decirle no y ponerle límites, sobre todo en un momento donde parece que no podemos corregir ni mínimamente a nuestros hijos.
Muchos abuelos manifiestan abiertamente, yo estoy para malcriar no para educar, pero no pueden olvidar que antes que abuelos también fueron padres, sin asumir el mismo papel protagonista o directo que los padres, ellos también son fuente de inspiración y educación para los nietos.
Por eso, es muy importante que con todo su amor no olviden que con sus actos también son observados con admiración por los ojos de sus nietos. De ahí la importancia de una buena comunicación, de tratar de ir coordinados y respetando las indicaciones de los padres.
Los padres tampoco podemos olvidarnos de escuchar la voz de la experiencia de los abuelos, debemos aprender a escuchar los errores que ellos ya han vivido para aprender cuando debemos suavizar y matizar la labor como padres.
La combinación de la experiencia vital de los abuelos unida a la energía de la labor educativa de los padres es la combinación perfecta para educar a nuestros hijos con el máximo amor y respeto.
Conclusiones
Es importante no generalizar, cada caso es único y debe ser tratado de forma individual.
Son muchos los padres o madres que se quejan de la labor intrusiva de los padres de su ex. De que no admiten seguir pautas o normas de educación que para los padres o madres son fundamentales.
Cuando el choque es entre padres e hijos de la misma línea familiar el llegar a entendimientos puede resultar más fácil.
El mayor problema se da cuando la falta de comunicación o entendimiento se da entre ramas familiares diferentes, cuando la madre no se entiende o no soporta las maneras o formas de ayudar en la crianza de los hijos de los padres paternos o a la inversa cuando el padre no soporta la forma o manera de ayudar de los padres maternos.
Lograr llegar a entendimientos y respetar las diferencias de opinión es fundamental. No podemos pretender educar en el respeto a los demás a nuestros hijos cuando no somos capaces de aceptar las diferencias de opinión entre padres y abuelos.
Recuerda que tus hijos son esponjas que aprenden de lo que ven. Es fundamental el entendimiento y el saber educarles en la aceptación de que cada persona lo vive de una manera diferente.
Conclusión
Si te preguntas “puedo prohibir que los abuelos no vean a sus nietos”, la respuesta es sí, pero siempre con una justificación razonada y pensando en el bienestar del menor.
En algunos casos, también ocurre lo contrario: hay abuelos que no quieren ver a sus nietos, lo que provoca situaciones difíciles para los padres. Lo fundamental en todos los casos es velar por la salud emocional de los niños y garantizar que crezcan en un entorno seguro, sin presiones ni conflictos.
Si estás en una situación similar y necesitas asesoramiento legal, lo recomendable es acudir a un abogado especializado en derecho de familia. Así podrás conocer tus derechos y actuar de la forma más adecuada.
Referencias
- Código Civil Español (Real Decreto de 24 de julio de 1889 por el que se publica el Código Civil)
Artículo 160, apartado 2: Reconoce el derecho de los abuelos a relacionarse con sus nietos, salvo cuando exista una causa justificada que lo impida.
https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1889-4763 - Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero, de Protección Jurídica del Menor
Prioriza el interés superior del menor en cualquier decisión judicial, incluida la regulación de visitas.
https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1996-1069 - Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil
Procedimiento judicial para solicitar, limitar o denegar un régimen de visitas de abuelos a nietos.
https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2000-323 - Sentencias del Tribunal Supremo sobre régimen de visitas de los abuelos
El Tribunal Supremo ha establecido doctrina sobre la aplicación del artículo 160 del Código Civil, destacando la STS 565/2016 y la STS 564/2018, que refuerzan la necesidad de valorar el interés del menor.
Consulta de jurisprudencia actualizada en:
https://www.poderjudicial.es/search/indexAN.jsp
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Abogado especialista en separaciones y divorcios, con más de 26 años de experiencia al frente de Casasempere abogados.
Número de colegiado: 5.216 del Colegio Oficial de Abogados de Alicante
Especialista en custodias, ya que, además de abogado, es padre y divorciado, y consiguió una custodia exclusiva paterna cuando sus hijos cuando tenían 2 y 4 años, habiendo vivido a día de hoy en sus propias carnes todos los modelos de custodia.