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Como superar un divorcio. Historia de un padre de dos niños que además es abogado

El mundo que conocías se tambalea a tus pies y de repente una década después te encuentras en el punto de partida. Empiezas a revivir situaciones que creías superadas hace años. Y hay una pregunta que martillea tu cerebro de forma constante ¿Cómo voy a superar el divorcio?.

Toda persona que se enfrenta a vivir su divorcio lo primero que hace es verlo todo desde el DOLOR. En su campo de visión sólo observa lo negativo de esta nueva etapa. Nuestro compañero Javier recuerda su ruptura hace más de 10 años y lo primero que se le viene a la mente es pasear por la playa tratando de encontrar algo positivo a la nueva situación que se le planteaba delante.

Hoy más de 10 años después y habiendo invertido los últimos 2 años intensamente al aprendizaje del crecimiento personal, sabe un secreto:

Detrás de todo DESAFIO se esconden LAS MEJORES BENDICIONES. Todo SUCESO por doloroso que sea esconde un maravilloso REGALO, sólo hay que saber buscarlo.

Y otra máxima que quiere compartir y de la que ahora es consciente. Aquello en lo que te centras se expande y sin ninguna duda, cuanto más te centras en el DOLOR más DOLOR aparecerá en tu vida.

  • Te planteas miles de problemas porque no sabes dónde vas a vivir.
  • Problemas porque tienes que volver a casa de tus padres y ya habías olvidado lo que era estar bajo la dirección de tu madre.
  • Problemas para ponerse de acuerdo con el reparto de los bienes en común.
  • Problemas para seguir trabajando de tener un negocio en común.
  • Problemas para hablar con los niños fuera de los horarios establecidos en sentencia.
  • Problemas, problemas y problemas.

Tu cabeza empieza a querer escapar de tanto problema, no soporta la presión de estar todo el día dando vueltas a multitud de problemas cuyo foco principal es el divorcio.

Tras la ruptura nuestro compañero Javier, tenía un seguro médico y decidió acudir a terapia psicológica para recibir ayuda especializada en esta situación que estaba viviendo.

Acudía semanalmente y el psicólogo le explicaba que debía pasar de forma necesaria por una serie de etapas de dolor o duelo.  Desde la negación, la indiferencia, la ira…hasta llegar a la aceptación.

¿Es necesario pasar por todas las fases?

El psicólogo se empeñaba en indicarle que debía estar mal, sentirse hundido, enfadado, que debía incluso llegar a una fase en la que debía odiar a las mujeres por lo que había vivido.  Según él era necesario vivir esa sensación para pasar página. Sin embargo, Javier se negaba a estar MAL, el no quería sentirse hundido.

Durante las primeras semanas tras confirmar que la separación no era algo temporal sino definitivo, se centró en tratar de eliminar los sentimientos de amor que todavía le quedaban.

Debía asumir que esta historia se había terminado, en la situación de nuestro compañero era una situación multiplicada porque se unía el hecho de que su ex además de la madre de sus hijos, era su primera novia formal y su primera relación sería.

Vivir la ruptura fue un auténtico Tsunami emocional para él

Pero hubo una idea en su cabeza que jamás desapareció, que brillaba en la oscuridad de su mente como las luces parpadeantes de un neón en la noche más cerrada.

“Creo en el amor verdadero”

Por lo que había vivido en su casa desde pequeño al igual que el resto de las personas, su modelo o patrón de comportamiento, de los que aprendemos nuestra forma de comportarnos es de sus padres. Y lo que él había vivido era una pareja completamente enamorada, besos de amor, caricias, abrazos. Sus padres eran la viva estampa del amor romántico.

Su creencia respecto al amor era y había sido siempre el reflejo de sus padres, siempre había soñado con encontrar a la mujer de su vida y envejecer a su lado.

Cuando tras 8 años de matrimonio el cuento de hadas se fragmentó para Javier fue un duro momento emocional.

Pero su mente le repetía: Creo en el amor verdadero, Creo en el amor verdadero.

No estaba dispuesto a rendirse, a pensar como hacen la totalidad de los recién divorciados “No vuelvo a echarme novio/a ni en pintura”, Javier, desde el primer momento pensó. Esto ha ocurrido porque tenía que conocer a mi media naranja de verdad, a aquella mujer que de verdad va a compartir mis sueños, mi vida y con la que disfrutar de la vida mientras envejecemos.

El universo es muy sabio. Aquello en lo que piensas, lo materializa.

Si tras tu divorcio te centras en pensar voy a ser un desgraciado, todo va mal, todo es un infierno, pues te regalará justo lo que estas deseando. Una montaña de problemas para que sufras, padezcas y lo pases mal.

Pero si tu mente se centra en AMOR, en felicidad, en alegría, también aparecerá en tu vida para que lo disfrutes y te deleites.

¿Magía?   No. Son las Leyes Universales de la Manifestación, el universo no distingue entre positivo o negativo, sólo obedece y aquello en lo que te centras con mayor intensidad emocional es lo que se materializa en tu vida.

El divorcio es un MOTIVO con MAYUSCULAS para refugiarse y escudarse. Es la etiqueta perfecta para excusar el estar mal, el estar viviendo momentos complicados, el estar TRISTE, DEPRIMIDO, HUNDIDO.

Pero no hay que olvidar que el DOLOR es un estado vibracional de mucha intensidad, por lo que si nos centramos en exceso en ese DOLOR podemos terminar convirtiendo nuestra vida en un auténtico infierno.

Ante la pregunta, ¿Cómo superar un divorcio?

No somos psicólogos, pero si podemos hablar desde la experiencia personal de haber sufrido el proceso.

Y lo que nuestro compañero Javier hizo fue centrar su mente en los mejores pensamientos positivos, se centró en el AMOR, “creo en el amor verdadero, se que voy a ser feliz”.

Javier empezaba a experimentar con el poder de la atracción y todas las noches escribía y repetía 30 veces unas rudimentarias afirmaciones.

Usaba el poder de la escritura y la repetición constante para implantar en su subconsciente sus mayores deseos.

Una de sus afirmaciones era:

“Me caso con Maria y vivo feliz”

Pero, el universo no actúa de forma inmediata, existe la Ley de la GESTACION, o el periodo de tiempo que es necesario entre que los deseas, lo visualizas en tu mente, lo sientes y se materializa.

Paso por una relación puente, cuyo nombre era María y curiosamente, casualmente o como nos gusta nombrarlo a nosotros CAUSALMENTE, 2 años después de su divorcio el universo le puso en el camino de su actual mujer de la manera más atípica.

Ellos ya se conocían habían sido vecinos de escalera con sus respectivas parejas en el mismo edificio en el que habían vivido durante años.

Ella trabajaba en Mercadona, y Javier apareció en el supermercado, al que nunca había ido a comprar. Habitualmente compraba en otro centro que por CAUSALIDADES del universo estaba en reformas ese preciso día y no se podía acceder. Al entrar ella le recibió con una maravillosa sonrisa y Javier que estaba activado en “Creo en el amor verdadero” lo recibió como una posible señal maravillosa de oportunidad de amor.  La saludo al entrar y le dijo:

Voy a coger un paquete de botellas de agua y vengo a tu caja.

Ella pensó que era una expresión típica para cortar la conversación y que cuando volviera se pondría en otra caja con menos cola. Pero Javier, cogió sus botellas de agua y se puso pacientemente en la cola de su caja. Aguardo su turno y aprovechó los escasos 2 minutos que se tarda en cobrar un paquete de agua para tratar de provocar un algo más. No sabía porque pero interiormente algo le atraía mucho de esa chica.

Se pusieron al día de que ambos estaban divorciados, CAUSALMENTE en las mismas fechas, que ambos habían vivido divorcios causalmente COMPLICADISIMOS y de hecho se retaron a contarse en un café para ver cuál de los dos había pasado por una situación más complicada.

Pagó su compra, la cogió  y tras despedirse se dispuso a salir del supermercado, y algo le hizo pararse. En su mente veía ¿Cómo piensas tomar ese café si no tienes su teléfono?

Se dió la vuelta y le preguntó ¿Cómo quieres que nos tomemos ese café si no tengo tu teléfono?

Ella dudo, posteriormente incluso le confesó que estuvo a punto de darle los números cambiados, pero algo le hizo darle el número correcto.

Javier no espero, (AL UNIVERSO LE GUSTA LA ACCIÓN INMEDIATA)  nada más salir la llamó para que identificara su teléfono y esa misma tarde la llamó, algo le decía que debía hacerlo. Cuando estuvieron hablando por teléfono, el hecho de que Javier tuviera la custodia completa de sus hijos y que él la llamara para poder cuadrar fuera de los periodos en los que él tenia a sus hijos, la picó la curiosidad. Y quedaron un 25 de diciembre a tomar ese café.

Desde ese café ya llevan 7 años juntos, felices, amándose y no hay día que Javier no agradezca que algo le impulsara a pedir ese teléfono.

A los 6 meses de conocerse ya convivian juntos y a los 3 años celebraron una maravillosa boda. ¿Sabés como se llama la mujer de nuestro compañero?

Exacto, Maria.

No EXISTEN LAS CASUALIDADES, TODO ES CAUSALIDAD.

¿Cómo se supera un divorcio?

Queriendo ser FELIZ, no dejándose arrastrar por lo que se supone que debe de hacer toda la gente. Creyendo desde lo más hondo de tu corazón que todo ocurre por algo. Que el divorcio es una segunda oportunidad para aprovechar la vida. Siendo consciente de que existe una vida mejor y que todo lo que ocurre es porque en realidad hay algo hay arriba que quiere que disfrutes la vida de tus sueños y te está animando a que vuelvas a buscarlo con todas tus fuerzas.

En el caso de nuestro compañero Javier, su divorcio era necesario, porque debía conocer a su actual mujer y ser realmente FELIZ. Así que ahora, lo único que puede hacer es agradecer por haber pasado por ese suceso porque le ha permitido conocer el verdadero AMOR.

¿Y tu?, ¿Qué suceso extraordinario has vivido gracias a tu divorcio que te ha permitido darte cuenta de que es la mejor oportunidad para transformar tu vida?, déjanos tu comentario.

Casos y situaciones de un divorcio. El peligro de las percepciones

caso de divorcio

 

Ufff ya verás la que se lía ahora. Seguro que se pone hecho un energúmeno. Mierda, me va a denunciar otra vez, con lo tranquilo que estaba todo.

¿Te has dado cuenta de que nos pasamos la vida prejuzgando y anticipando el resultado? Vemos muchos casos de divorcio en los que los resultados ante situaciones similares son de lo más variado. Y todo por la misma razón.Vivir desde echar la culpa en lugar de asumir la responsabilidad.

Antes de hablar con nuestro ex, ya hemos visualizado en nuestra mente que se va a enfadar, que no lo va a entender, que todo va a ir mal. Anticipamos el fracaso sin ni siquiera haber intentado hablar.

El pasado lunes la ex mujer de nuestro compañero de despacho Javier, le remitió un whatsapp en el que le indicaba que por cuestiones de pruebas médicas no iba a poder recoger a su hijo mayor a la salida del instituto. Y que si él podía hacerle el favor de recogerlo y llevarlo a su casa.

Hasta aquí todo parece normal.

Pero, y si os decimos que está en marcha un proceso de modificación de medidas iniciado por la madre en el que solicita la custodia exclusiva del hijo mayor. ¿Cuál crees que habría sido la reacción normal de cualquier padre que se ve enjuiciado ante una petición de ayuda en un momento así?

La respuesta habitual es un rotundo NO. ¡Al enemigo ni agua!.

¿Y que pensaríais si ahora os digo que el martes a las 17:39 de la tarde nuestro compañero Javier, empezó a recibir llamadas insistentes de la madre de los niños, de su hermano y de su propia madre?

casos divorcio

 

Ante tanta insistencia fue consciente de que había pasado algo fuera de lo habitual.  Si a esa primera intuición le sumas que al contestar una de las muchas llamadas de su hermano, escuchó suspiros de que algo urgente estaba pasando, pero por mucho que gritaba no le oían. Era como en la típica escena de la películas de tensión en el que parece que todo se alinea para poner mucha más tensión y emoción. Pues bien, en ese instante aunque recibía la llamada y contestaba a él no le oían, con lo que parecía que no había contestado.

El marcar continuo desesperado de unos y de otros tratando de comunicarse con urgencia, hace que se pisen en la conexión y que siempre aparezcan comunicando. Por lo que durante unos minutos la angustia se multiplica haciendo temblar su pecho.

Cuando consiguió hablar con su hermano, éste le preguntó ¿Oye tu tenías que recoger al niño hoy?

Un escalofrío recorrió su cuerpo. Empezó a pensar todo lo que había ocurrido, espera,  estaba convencido que sólo le pidieron el favor de recogerlo el lunes.

Empezó a escuchar como su hermano empezó a criticar a la madre de los niños, ¡Esta loca seguro que no te ha dicho nada y ya te la quiere liar!, Hermano, te he llamado enseguida porque mira que si va y te denuncia. Yo no me fio un pelo.

Javier pidió calma y tranquilidad. Antes de hablar quería asegurarse bien si el error no era de él, para evitar echar leña al fuego.

Colgó el teléfono y abrió el whatsapp, subió nervioso hasta el mensaje del lunes y leyó poniendo todo su foco y atención en las palabras del mensaje recibido:

 “Tengo unas citas médicas a primera hora de la tarde hoy y mañana, me puedes hacer el favor y recogeis a Adrian del colegio?”

Sus ojos se quedaron fijos en esas tres palabras “hoy y mañana”. Su mente estaba convencida de que cuando lo leyó sólo ponía “mañana”.  Estaba convencido de que sólo era el lunes. De hecho había pasado por delante del instituto y estaba totalmente tranquilo de que su madre lo había recogido.

A las 18:09 llamada de la madre. El niño estaba esperando en el instituto, todo ha quedado en un susto. Está bien.

¿Cuál crees que habría sido la reacción normal de unos padres ante casos de divorcio con una relación tensa ante una situación similar?

Gritos, reproches, culpabilizar….y un largo etc.

Sin embargo, su primera reacción nada más descolgar fue pedir unas sinceras disculpas, explicar de forma tranquila y demostrando que él también se había asustado por la situación que no se había percatado que en su mensaje de whatsapp le decía “hoy y mañana”.

Le explicó que estaba totalmente convencido de que no tenía que ir a por él.

¿Cuál crees que hubiera sido la reacción normal de cualquier madre divorciada con una relación más que tensa con el padre de sus hijos ante casos de divorcio similar?

Gritos, reproches, culpabilizar…..y un largo etc.

Pero cuando sus primeras palabras fueron amables y sinceras con un sentido “Lo siento” todo cambió. Al asumir la total responsabilidad por lo que había ocurrido. La reacción de la madre fue:

No te preocupes, vamos todos acelerados, tenía que haberte enviado otro whatsapp hoy para recordártelo.

A lo que Javier respondió: La verdad es que No, es mi total responsabilidad, te pido disculpas porque no leí con atención tu mensaje.

Acto seguido le pidió que le pasará a su hijo Adrián para pedirle disculpas porque llevaba desde las 16:30 esperando en el patio del colegio a que su padre llegara para recogerlo.

casos de divorcio

Y le explicó que ante otra situación igual debía de entrar en secretaria y pedir que llamaran por teléfono. Y si no, que él sabía que a escasos 5 minutos de su instituto estaba la casa de su padre.

La moraleja de esta historia:

Muchas veces cometemos errores, pero eso no significa que seamos malos padres. Simplemente somos seres humanos que erramos.

El resultado de todas tus acciones está en función de cómo enfoques cada situación que vives.  Si en lugar de asumir el 100 % de responsabilidad, Javier hubiera empezado a gritar  y a reprochar a la madre porque no le había recordado nada. Si hubiera culpabilizado echando los balones fuera para sentirse bien, para autoengañarse de que él lo hace todo perfecto, sólo habría echado un leño más al fuego de la mala relación. Habrían acabado como en otras muchas ocasiones, colgando el teléfono encendidos para no escuchar más descalificativos y respirando nervioso, pensando que esta situación jamás tendría fin.

¿Y si el secreto para eliminar el conflicto es empezar a ver todas las situaciones desde la total responsabilidad personal?

En esta situación ambos padres asumieron la responsabilidad. Ninguno de ellos se culpabilizo. Ninguno atacó al otro. Y por eso el resultado final fue un simple susto y lo que es mejor. Una reacción de madurez de los dos padres que se acerca mucho más al amor y que consigue desterrar el conflicto.

Pero, ¿Y si no le hubiera puesto esas 3 palabras “hoy y mañana”?

¿Y si a la madre se le hubiera olvidado avisarle que tenía que recoger a su hijo esas dos tardes?.

Javier, quiere pensar que su reacción hubiera sido igual de tranquila.

¿Qué es lo peor que ha pasado?

Que el niño, con 14 años ha estado esperando una hora extra en el colegio. Nada más.  Al final no ha pasado nada grave que justifique un enfado, un enfrentamiento o un descalificativo entre ambos padres.

Pero vamos a ser honestos. Estamos convencidos de que al decir que hubiera tenido una reacción similar, se autoengaña. Seguramente se habría dejado dominar por su mente que lleva años queriendo hacerle ver que él es mejor padre, mejor cuidador, mejor educador… y habría sido un motivo nuevo para poner en duda la labor de la madre.

Sin embargo, la experiencia de ayer le ha servido para reflexionar.

Lo primero que hizo es entender la preocupación de la madre. Tras llamarle a él y no recibir respuesta inmediata, llamó desesperada a su hermano y después a la abuela.

Y se preguntó ¿Qué hubiera hecho yo en su situación? Exactamente lo mismo, porque ella está acostumbrada a que siempre que Javier le dice que él se ocupa de recogerlo, siempre lo hace.

Al llegar a casa del médico y ver que su hijo no estaba, es más que entendible que se acelerara y que desesperada llamara a todos. Eso nos demuestra que pese a todo lo que la mente de cualquier padre quiera pensar es una madre que se preocupa de su hijo.

Y después debemos admirar que su reacción final tras las disculpas fue excelente. En lugar de señalar y culpabilizar como se ha estado haciendo durante años, se puso en la situación de Javier, vió su preocupación en su voz y comprendió que en verdad había sido sólo un despiste. Algo que por desgracia le puede suceder a cualquiera.

¿No crees que es el momento de que empieces a ver todo lo que ocurre con tu ex desde otra perspectiva? ¿No crees que es el momento de entender que cada uno hace en cada momento lo mejor que sabe y ante un error que veo no significa que no quieras a tus hijos o te despreocupes de ellos

Cuéntanos que situaciones has vivido, que te han hecho reflexionar igual que como lo hizo Javier y su ex. Dinos en que situaciones has culpabilizado en lugar de responsabilizarte y todo ha terminado en una discusión monumental con tu ex.

Sentencia novedosa sobre extinción derecho uso vivienda familiar ¡Si metes en ella a un tercero, todos a la calle!

extincion derecho vivienda familiar

 

¿Cómo que tengo que seguir pagando la mitad de la hipoteca, el seguro de la vivienda y el IBI?

Pero si ya está viviendo con otro.

¿Me estás queriendo decir que les voy a pagar la casa a esos dos, mientras yo tengo que vivir por cojones en casa de mis padres?

¡Si entre hipoteca, pensión de alimentos y extraescolares no me llega ni para comer!

¡Esto es increíble! ¡vaya mierda de justicia!

Comentarios como estos son habituales en nuestro despacho cuando tras un divorcio la custodia de los hijos menores se atribuye en exclusiva a la madre y conforme establece nuestro código civil en su ya más que famoso, más en estas fechas, artículo 96, en consecuencia también se le atribuía el uso del domicilio familiar.

¿Y qué pasa ahora con la famosa sentencia que ha visto la luz esta misma semana?

Primeramente, queremos aclarar que, como es habitual, los medios de comunicación se hacen eco a su “manera” (no debemos olvidar que ellos no dejan de lado su objetivo de generar audiencia, muchos de ellos por encima de todo y todos) y para ello, resaltan en “titulares” aquellas características de la noticia que saben que va a generar el máximo de expectación, aunque en muchas ocasiones sea erróneo.

Y gracias a las redes sociales y a la velocidad de la información, se generan legiones de comentarios, en foros, en noticiarios, se abren infinidad de debates y opiniones. Y nos encontramos con que el espíritu real de la primera notica llega  al usuario-espectador totalmente desvirtuado.

La gente afectada por el tema empieza a hacerse preguntas como ¿Me han dicho que con la nueva sentencia del Supremo me tengo que salir de la casa? ¿Cuánto tiempo tengo para irme?¿Entonces tengo que romper con mi novio?

Lo curioso del caso, es que como en otras muchas ocasiones, nos encontramos que los protagonistas de los debates ni tan siquiera se han dignado en leer el contenido de las sentencias, que en este caso concreto su protagonista, el letrado de Zaragoza D. Felipe Fernando Mateo Bueno, con total generosidad para aquellos que sentimos auténtica pasión por ejercer la abogacía, nos ha regalado en su blog, poniendo a disposición de todos el contenido íntegro de las 3 sentencias que conforman este novedoso giro en la jurisprudencia de nuestro alto tribunal respecto a la extinción del derecho de uso de la vivienda familiar.

Lo primero de todo agradecer a nuestro compañero Felipe Fernando Mateo Bueno por este gesto y como contribución a su magnífica labor, os dejaremos al final de este post el enlace a su artículo para ayudarle a difundir su logro. Y para que todas aquellas personas que se encuentren en una situación similar puedan acceder a la sentencia novedosa y conocer de primera mano su contenido.

En segundo lugar, compañero queremos agradecerte tu pasión, se puede observar al visualizar el video que acompaña a tu post que al igual que nosotros tienes auténtica pasión en el ejercicio de tu profesión y que sientes como propia esta causa (me interesa destacar de su video, una foto de fondo de su hija abrazando a su padre, un dibujo seguramente hecho por ella y una taza con un gran corazón rojo donde se puede leer un corazón diciendo “te quiero papa”. Todo su contenido te hace sentir al visualizarlo el cosquilleo en el cuerpo que se siente cuando algo te está llegando a lo más fondo del alma, que sólo se consigue cuando el que habla es el corazón.

Esa pasión por ayudar, de la que nos sentimos identificados, hace creer que lo imposible es posible, pese a que todo está en contra, legislación, doctrina, jurisprudencia. El confiar en que la jurisprudencia y las leyes deben adaptarse a los nuevos tiempos y para ello, deben existir abogados valientes pero también clientes que crean en su causa y que sean osados para seguir adelante en causas que a veces por los tiempos y los costes se quedan a mitad del camino.

A veces la casualidad, que a nosotros nos gusta nombrar por su verdadero nombre, “causalidad”, hace que como en este caso sea el Ministerio Fiscal el que dé el primer paso ante el Tribunal Supremo. Simplemente, esto tenía que ocurrir porque, como siempre decimos, las leyes van siempre muy por detrás de la realidad de la sociedad y ya era hora de que se diera un impulso que  equilibrara la aplicación de la ley a la realidad que viven muchas familias.

Así que, desde estas líneas, nuestro más profundo agradecimiento al cliente que ha creído en su causa y al abogado que con su vocación también creyó en el cliente y en la causa. Nuestra más sincera enhorabuena a ambos por ser los protagonistas de un cambio que va a suponer un antes y un después en el día a día de muchas personas.

 Dicho esto, convendría preguntarse. Y con esta Sentencia ¿Qué va a pasar ahora?

la extincion derecho vivienda familiar

 

Pues como muy bien indica su protagonista ya tenemos una sentencia que abre el camino para generar un cambio en los juzgados que permita evitar muchas situaciones de auténtico abuso, que bajo el amparo legal durante años los profesionales del derecho hemos vivido de la mano de nuestros clientes.

Hemos visto como la atribución del uso de la vivienda familiar se convertía en un bloqueo legal a la definitiva liberación patrimonial fruto de la ruptura de pareja. Amparándose en la consolidad jurisprudencia, la existencia de hijos menores provocaba que muchas mujeres se negaran en rotundo a la concesión de otras formas de custodia con el simple hecho de que al obtener la custodia exclusiva iban a disponer de la atribución del derecho de uso de la vivienda familiar como mínimo hasta la mayoría de edad de los hijos comunes.

Propietarios atados de por vida a un inmueble por el simple hecho de haber firmado una hipoteca en común para dar una vivienda digna a sus hijos. Bloqueados durante décadas a la espera de que los hijos alcancen la mayoría de edad para poder favorecer la negociación que permita desbloquear una situación que en la mayoría de las ocasiones es injusta con el que se queda fuera de la vivienda, que también es propietario.

Al final los particulares intereses patrimoniales y económicos superan a los verdaderos y únicos intereses que deben primar en los procesos de divorcio con hijos menores.

Nuestro compañero Javier González, especialista en el despacho de estos temas, vivió en sus propias carnes esta situación, durante un año la atribución del uso del domicilio familiar quedó otorgado en medidas provisionales a sus hijos y a su madre, la cual, introdujo a los pocos días de su salida del domicilio familiar a su nueva pareja a convivir con ella y los hijos comunes.

Durante ese año él abonaba de forma puntual la mitad de la cuota de hipoteca, mitad de seguro de la vivienda, mitad de los recibos de Ibi e incluso pagaba la mitad de la Comunidad de Propietarios porque en aquellas fechas él no estaba  especializado en familia y creía tener que abonar también dicho gasto. Pero todo eso lo hacía feliz, sabiendo que sus hijos estaban dentro de la que había sido su casa desde sus nacimientos.

Durante dicho periodo de tiempo su ex mujer y madre de sus hijos ni se planteaba disolver la copropiedad, bien vendiendo el bien común o bien adquiriéndolo  en su totalidad compensando a la otra parte con la mitad de su valor.

No fue hasta que en la sentencia de divorcio a finales de 2009 se le atribuyó a Javier la custodia exclusiva de los hijos menores. Entonces, la vida de su ex mujer dio un giro de ciento ochenta grados y ésta se vio fuera de la vivienda, momento en el cual la posibilidad de liberar la propiedad común empezó a ser de su interés.

Cuando Javier entró en la vivienda lo primero que hizo fue subir fotografías de la vivienda a portales de venta on line, así como poner a la venta el inmueble en todas las inmobiliarias de la zona. En aquel entonces ninguno de los dos podía asumir el quedarse la vivienda y compensar al otro con el valor de su mitad.

 

A los 10 meses de tenerlo a la venta se produjo el acuerdo de venta con un comprador interesado, se pagó el resto de hipoteca pendiente y se repartieron al 50 % el excedente obtenido. Se liberó una situación de copropiedad sobre un bien inmueble que tras el divorcio sólo uno podía disfrutar y que limitaba a ambos en su capacidad económica. Esta copropiedad sólo podía generar futuros desencuentros y problemas económicos entre ambos.

Javier pudo acceder a la vivienda y con ello permitir la entrada de inmobiliarias y visitantes interesados en su compra, pero la situación real que se ha vivido hasta la reciente sentencia era de completo bloqueo. Imposibilidad de acceder con visitas, imposibilidad de obtener fotografías recientes, desinterés en la venta si no alcanza en muchas ocasiones un precio completamente desorbitado y carente de lógica, fuera de la verdadera valoración a precio de mercado.

¿Y por qué contamos este hecho?

Porque esta es la situación habitual que se vive por desgracia en muchos supuestos de matrimonios divorciados con hijos menores y que arrastran además la compra en común de una vivienda que ha sido la vivienda familiar.

Aunque también debemos reseñar que existen infinidad de supuestos en los que ambas partes son conscientes del cambio de vida que supone el divorcio o la ruptura de la relación de pareja y de la necesidad de adaptarse a las nuevas circunstancias tras la ruptura.

De remar juntos, acumulando el esfuerzo de ambos, de sumar los sueldos a tener que vivir en muchas ocasiones con un salario en solitario que al no contar con la suma del salario del otro cotitular puede ser considerado de “indigno”.  El divorcio o la ruptura hace que pases de poder permitirse ciertos caprichos en común, de querer mantener el mismo nivel de vida, la misma casa, a que automáticamente pases a vivir por encima de tus propias posibilidades.

Sin ninguna duda se hace necesario readaptar tu vida y ello en muchas ocasiones supone poner a la venta la vivienda que tanto sudor y esfuerzo ha supuesto adquirir.

¿Y no puedo hacer nada con la vivienda de la que soy propietario hasta que los niños que están con la madre sean mayores de edad?

Esta pregunta es habitual en el despacho.

El primer gran cambio que supone esta sentencia es que abre la vía para DESBLOQUEAR la inamovilidad de los bienes inmuebles. Hasta la fecha la atribución del uso y disfrute de la vivienda impedía liberar a los propietarios del inmueble común. Con la nueva sentencia se extingue ese derecho de uso de la vivienda familiar al momento de entrar una tercera persona en la que fue domicilio familiar y dejan de aplicarse los criterios hasta ahora habituales.

1.- Deja de considerarse vivienda familiar

2.- Extingue el derecho de uso de la vivienda familiar.

En consecuencia, entran en escena los otros factores que se tienen en consideración a la hora de establecer un derecho de uso sobre la misma. En este sentido recordamos nuestro post sobre el uso y disfrute de la vivienda familiar. El él explicamos los factores que son tenidos en consideración para establecer el derecho de uso sobre la vivienda familiar.

Por lo que, a raíz de esta sentencia corresponde establecer una limitación en el uso de la vivienda que permita favorecer que ambas partes alcancen un acuerdo que permita desbloquear la situación de copropiedad.

Después de leer con detenimiento las sentencias creo que sus propios fundamentos de derecho dejan realmente claro los motivos de este cambio. Y por ello, creo adecuado transcribir parte de su contenido, porque su claridad ayudará a todos los lectores a entenderlo.

En la sentencia de primera instancia de fecha 17 de abril de 2017, dictada por el Juzgado de Primera Instancia nº 3 de Valladolid, se presentó una Demanda de modificación de medidas amparado en el cambio de circunstancias provocado por el hecho de convivir la demandada con su nueva pareja en el domicilio familiar.

Y se solicitaba:

“(…) la extinción del derecho de uso de la vivienda que constituyó el domicilio familiar en favor de la madre con los hijos pudiendo proceder las partes a la venta de la misma o a su adjudicación a uno de ellos con el consiguiente abono al otro del importe correspondiente, y alternativamente y si no se estimare dicha pretensión principal se modifique el importe de la pensión de alimentos que el padre satisface reduciéndola a la suma de 125 euros por cada uno de los hijos.”

La parte demandada se opuso a dicha petición alegando que no se daban los requisitos para la modificación puesto que no se habían alterado las circunstancias que existían al momento de dictarse la sentencia de divorcio. Y que el hecho de que la pareja de la madre viviera en el domicilio familiar, no afectaba para nada al uso del domicilio familiar que tiene atribuido como progenitora custodia. De hecho, para el supuesto de que se acreditase el incremento de los ingresos del padre o llegara a limitarse el uso y disfrute del domicilio familiar otorgado a la madre y a los hijos, se solicitó el incremento de la pensión de alimentos de los menores de cara a sufragar los gastos que supondría el alquiler de una vivienda para ellos.

En dicha sentencia de instancia se resalta lo siguiente al respecto del uso de la vivienda:

“La asignación de la vivienda familiar a los hijos menores de edad y a la progenitora custodia (art 96 del Código Civil) es una manifestación del principio favor filli, de carácter taxativo que no permite interpretaciones temporales limitadoras.

La jurisprudencia mayoritariamente se ha pronunciado en el sentido de que el progenitor custodio que tenga una relación con una tercera persona que conviva en el que fue domicilio familiar donde también viven los hijos menores de edad, para nada afecta al derecho de los hijos a seguir utilizando la vivienda(…)

Por lo expuesto no procede la extinción del uso del domicilio familiar que se acordó en su día en la sentencia de divorcio”.

Sin embargo, en cuanto a la pensión de alimentos argumenta que en uso de la reciente sentencia del Tribunal Supremo de fecha 19 de enero de 2017, que indica que cuando convive una nueva pareja en el que fuera domicilio familiar sí debe tener dicho hecho transcendencia en el orden económico y por lo tanto ser causa para aplicar una rebaja en el importe  de la pensión de alimentos.

extincion derecho a la vivienda familiar

Acreditado que al momento de dictarse la sentencia de divorcio la madre vivía sola con los hijos en el domicilio familiar y que ahora convive con una nueva pareja en la referida vivienda, estimó adecuado rebajar la pensión al entender que la nueva pareja que convivía en el domicilio familiar debía contribuir con los gastos de la familia que han formado.

Y ante ello, en su fallo estimó parcialmente la sentencia acordando modificar únicamente el importe de la pensión de alimentos que el padre abonaba por sus hijos, reduciéndose de 500 € mensuales que se estipuló en la sentencia de divorcio, a 400 € mensuales (200 euros por cada hijo).

En el segundo escalón de esta batalla legal, al resolver el recurso de apelación que se interpuso con la Sentencia anteriormente mencionada, la sección Primera de la Audiencia Provincial de Valladolid, centró su argumento en que la sentencia de instancia no había resuelto la extinción del derecho de uso de la que fue la vivienda familiar por la entrada en la vivienda a convivir maritalmente con la demandada y sus hijos una tercera persona.

“La sentencia da por probada la alteración sustancial de las circunstancias producidas en el caso enjuiciado por la convivencia marital con la esposa de un tercero que ha pasado a residir en la que fue la vivienda familiar. La cuestión debatida entre las partes es pues de naturaleza jurídica para determinar las consecuencias que dicha entrada debe producir respecto a la asignación del uso de la vivienda familiar que en la sentencia de divorcio se atribuyó a esposa e hijos.

Es decir, la modificación de las circunstancias inicialmente se dan por probadas, existen circunstancias respecto del momento inicial, como es, el hecho de que ha entrado en escena una tercera persona.

Y sigue diciendo la propia sentencia de apelación:

“Pero esta resolución no resolvió una pretensión de extinción del uso como el que ahora se pretende sino simplemente si la introducción de un tercero en la vivienda familiar podía tener esa repercusión de rebaja del importe de las pensiones alimenticias de los menores.

Es decir, no ha existido respuesta por parte del juzgador en relación a la solicitud de extinción del derecho de uso de la vivienda familiar por la entrada de un tercero a convivir en la vivienda.

La juzgadora “a quo” deniega la pretensión principal con el argumento de que la introducción de un tercero en el domicilio familiar no tiene por qué afectar al derecho de los hijos de seguir utilizando la vivienda. Pero por el mismo argumento tampoco tendría porque influir en la reducción del importe de la pensión alimenticia de los menores ajenos a la relación de la madre con una nueva pareja, pareja que no tiene ninguna obligación alimenticia con los hijos y que además al no haber contraído matrimonio en un régimen como el de sociedad de gananciales por la vía de esta sociedad tampoco tendría que hacerse cargo de la alimentación y educación de los hijos del actor y demandada.

La sentencia de la Sala Primera cuya tesis se aplica al supuesto enjuiciado lo hace invocando razones de equidad y justicia. Las mismas razones pueden utilizarse para no seguir manteniendo el derecho de uso de una vivienda cuando de dicho derecho se beneficia un tercero ajeno al matrimonio y sin ninguna relación, por lo mismo, con el actor que ha de seguir contribuyendo a sufragar el importe correspondiente de la cantidad financiada para su adquisición y de los impuestos que la gravan de manera que si el cónyuge a quien ha sido asignado el uso desea iniciar, como ha sucedido, una relación de convivencia con una tercera persona lo justo y equitativo es que proceda a liquidar la sociedad  ganancial a la que pertenece la vivienda y a instalarse con su nueva familia en una vivienda o inmueble diferente con el que el cotitular de la primera vivienda no tenga ninguna obligación ni vinculación .“

En dicho sentido indica que “Respecto de la atribución del uso de la vivienda que se contempla en el primero de los apartados del art. 96 del Código Civil la Sala Primera ha sentado el criterio de que uno de los factores para eliminar el rigor de la norma del art.  96.1 es que la vivienda no tenga el carácter de familiar.

Aplicando el criterio expuesto al caso enjuiciado considera esta sala que la vivienda litigiosa, antes del hecho de la entrada en la vida de la esposa de su nueva pareja, podía seguirse considerando como vivienda familiar en cuanto servía a un determinado grupo familiar aunque desmembrado y desintegrado tras la crisis matrimonial. Pero precisamente por la entrada de una tercera persona en el ámbito sentimental de la esposa y materialmente en la que fue vivienda familiar hace perder a la vivienda su antigua naturaleza de vivienda familiarpor servir su uso a una familia distinta y diferente. Por ello la sentencia de la sala Primera de 19 de noviembre de 2013 solo considera, con una voluntad de permanencia de manera que usando este criterio consideramos que desaparecida esa familia, bien unida o disgregada, la vivienda ha de perder también la consideración de vivienda familiar. Porque como señala la sentencia citada no puede calificarse de familiar a la vivienda que no sirve a los fines del matrimonio y estimamos que no tiene sentido que los hijos y el custodio sigan manteniendo el uso del inmueble que ya no sirve a sus primitivos fines más allá del tiempo que se necesite para liquidar la sociedad de gananciales.

extincion derecho de la vivienda familiar

Con todos estos argumentos, en su Fallo declaró que el derecho de uso de la vivienda familiar atribuido en su día a esposa e hijos quedará extinguido en el momento en el que se proceda a la liquidación de la sociedad de gananciales, dejando sin efecto el pronunciamiento que reduce la pensión de alimentos a la suma de 200 euros por cada hijo.

Y quedaba el último escalón. El más importante. El del Tribunal Supremo. A este escalón se accedió por recurso presentado por el Ministerio Fiscal alegando como fundamento la infracción del artículo 96.1 del Código Civil, por vulneración del principio prioritario del interés del menor, conforme a la jurisprudencia de esta Sala.

Permite a la Sala Primera del Tribunal Supremo entrara a resolver sobre un asunto que hasta la fecha no se había pronunciado. El efecto que produce el hecho de la presencia de un tercero en la vivienda familiar cuyo uso fue asignado a la esposa e hijos menores.

Y esto lo fundamenta la sentencia de la siguiente manera:

“(i) El derecho de uso de la vivienda familiar existe y deja de existir en función de las características que concurren en el caso. Se confiere y se mantiene en tanto conserve este carácter familiar. La vivienda sobre la que se establece el uso no es otra que aquella en que la familia haya convivido como tal, con voluntad de permanencia. En el presente caso, este carácter ha desaparecido, no porque la madre e hijos hayan dejado de vivir en ella, sino por la entrada de un tercero, dejando de servir a los fines del matrimonio. La introducción de una tercera persona hace perder a la vivienda su antigua naturaleza “por servir en su uso a una familia distinta y diferente”, como dice la sentencia recurrida.

(ii)La medida no priva a los menores de su derecho a una vivienda, ni cambia la custodia, que se mantiene en favor de su madre. La atribución del uso a los hijos menores y al progenitor custodio se produce para salvaguardar los derechos de aquellos. Pero más allá de que se les proporcione una vivienda que cubra las necesidades de alojamiento en condiciones de dignidad y decoro, no es posible mantenerlos en el uso de un inmueble que no tiene el carácter de domicilio familiar, puesto que dejo de servir a los fines que determinaron la atribución del uso en el momento de la ruptura matrimonial, más allá del tiempo necesario para liquidar la sociedad legal de gananciales existente entre ambos progenitores.

El interés de los hijos no puede desvincularse absolutamente del de sus padres, cuando es posible conciliarlos. El interés en abstracto o simplemente especulativo no es suficiente y la misma decisión adoptada en su día por los progenitores para poner fin al matrimonio, la deben tener ahora para actuar en beneficio e interés de sus hijos respecto de la vivienda, una vez que se haya extinguido la medida inicial de uso, y que en el caso se ve favorecida por el carácter ganancial del inmueble y por la posibilidad real de poder seguir ocupándolo si la madre adquiere la mitad o se produce su venta y adquiere otra vivienda.

No obstante no debe accederse a la petición de la parte apelante de que se proceda de inmediato a la venta de la misma o a su adjudicación a uno de ellos con el abono al otro del importe correspondiente pues previamente deberá procederse a la liquidación de la sociedad de gananciales a la que pertenece la vivienda. Por ello y en protección de los hijos menores y entre tanto se llega a la solución extintiva y definitiva de la sociedad ganancial los hijos y el progenitor custodio mantendrán el derecho de uso hasta que se liquide dicha sociedad.”

En el párrafo que resaltamos con negrita y letras más grandes, es donde está la esencia de esta novedosa sentencia.

Con esta sentencia, lo que realmente se está queriendo favorecer es evitar el bloqueo patrimonial que hasta la fecha se producía como consecuencia de la atribución del uso y disfrute del domicilio familiar hasta la mayoría de edad de los hijos comunes.

Medidas que leyes como la llamada Ley de Custodia Compartida Valenciana, anulada por el Tribunal Constitucional ya aplicaban, limitando el uso de forma temporal y estableciendo una indemnización por compensación de no uso. Además, añadía medidas para favorecer la liquidación completa de los bienes en común y el que las partes llegaran a acuerdos que evitaran el bloqueo patrimonial.

Esa Ley es historia y hasta la sentencia, a pesar de la apertura de procesos de liquidación de gananciales, ese derecho de uso imposibilitaba su verdadera materialización. Y eso tras largos y costosos procesos.

Cómo se iba a poner a la venta un inmueble y a encontrar un comprador si existía un derecho de uso de décadas inscribible en el registro y que limitaba el disfrute del inmueble.

Pues bien, con esta sentencia, lo que viene a impulsar nuestro Tribunal Supremo, con acertado criterio, es a evitar ese bloqueo. Con la extinción del derecho de uso de la vivienda familiar se anima a ambas partes intervinientes a poner en activo el juego de llegar a entendimientos respecto al destino de la vivienda común, bien adquiriéndola una de las partes mediante la oportuna compensación o bien mediante su venta.

para extincion derecho vivienda familiar

Pero a fin de cuentas lo que se busca es no bloquear a una de las partes de por vida en un inmueble e imposibilitarle económicamente para poder acceder a una nueva hipoteca que le permita tener en propiedad una nueva vivienda.

Como habíamos contando al principio de este post, con la historia personal vivida por nuestro compañero Javier. Él acertadamente, y como aconseja ahora en cada nuevo divorcio, quería poner fin también a todos los posibles lazos económicos de unión existentes entre ambos, a excepción, por supuesto, de sus papeles de padres. Y para ello, la mejor opción era liberar los bienes en común, procediendo para ello a su venta o a su adquisición mediante la oportuna compensación.

Cada supuesto es un mundo, con concretas características y, por lo tanto, deben ser analizadas con profundidad y detenimiento. Porque también hemos vivido supuestos en los que es el padre el que a pesar de no disponer del uso de la vivienda durante años se niega a no abonar ni un euro de los gastos de la propiedad común, y es la madre en solitario la que hace frente a todos los gastos de la vivienda, además de verse en la necesidad de tener que acudir a costosos procedimientos judiciales para si le es posible, dependiendo de la ocupación del propietario incumplidor y sus propias características, poder embargarle y con ello recuperar el dinero adelantado.

No sufre este propietario igual perjuicio en sus derechos que aquel que cumple de forma puntual con el pago de sus obligaciones como propietario.

No podemos olvidar que pese a la entrada de un tercero en la vivienda, el propietario de la misma sigue siendo cotitular de la misma. Y si bien, no dispondrá del disfrute actual de la vivienda, si dispone del derecho de propiedad sobre ella, con lo que ese inmueble sigue generando un valor que en un futuro es transformable a dinero.

Por otro lado queremos destacar, que esta Sentencia del Tribunal Supremo también abre nuevas vías de conflicto. Este cambio, también va a suponer una posible modificación de  subida de las pensiones de alimentos de los progenitores no custodios, puesto que, el pago de la hipoteca de la vivienda familiar ocupada por los hijos comunes, se tenía en consideración de cara al cálculo del importe mensual a satisfacer. Si ahora se va a fomentar la liquidación de los bienes, al quedar liberado de dicha carga, dispondrá de más ingresos y siendo el derecho a la vivienda uno de los conceptos que componen las obligaciones de la pensión alimenticia, según el art. 142 de nuestro código civil, lo lógico es que tenga que asumir ahora una pensión de alimentos de importe superior.

“Se entiende por alimentos todo lo que es indispensable para el sustento, habitación, vestido y asistencia médica.

Los alimentos comprenden también la educación e instrucción del alimentista mientras sea menor de edad y aun después cuando no haya terminado su formación por causa que no le sea imputable.

Entre los alimentos se incluirán los gastos de embarazo y parto, en cuanto no estén cubiertos de otro modo.”

Por lo que la alegría inicial de ver liberada una propiedad y verse aliviado del pago de una hipoteca al conseguir la venta del inmueble familiar, puede verse eclipsada con una demanda o Sentencia contemplando un incremento de los importes de las pensiones de alimentos, tal y como hemos explicado.

¿Pero entonces que va a ocurrir a partir de ahora?

Los efectos de la extinción del derecho de uso habrá que valorarlos según el caso concreto:

extincion de derecho vivienda familiar

1.- Aquellas mujeres que continúen viviendo en la que fue el domicilio familiar con sus hijos y que no convivan con una nueva pareja, no van a sufrir alteración alguna, puesto que sus circunstancias no han variado.

2.- Aquellas mujeres que tengan una nueva relación de pareja pero que no convivan con él en el domicilio que fue el familiar, tampoco van a sufrir cambio alguno, en principio. Otra cosa es que se acredite la convivencia permanente y con ello se pueda solicitar la extinción.

3.- Y respecto de aquellas mujeres que tengan una nueva relación de pareja con convivencia permanente en el que fue el domicilio familiar, decirles que dicha vivienda conforme a la nueva sentencia deja de tener la consideración de domicilio familiar, y por lo tanto se puede extinguir el derecho de uso que hay sobre la misma. Pero no es automático. Se tendrá que iniciar el oportuno proceso de modificación de medidas.

En todo caso, no tiene porque suponer la inmediata salida del domicilio familiar, sino probablemente la limitación temporal y el poder conseguir pronunciamientos que obliguen en su caso  a efectuar trámites que permitan eliminar la cotitularidad, como podría ser la venta del inmueble o la adjudicación de la misma a una de las partes.

4.- Reiterar que cada supuesto es individual. Dependerá de si la vivienda familiar es o no ganancial, de la existencia o no de convivencia con la nueva pareja, y de la valoración en cada supuesto del resto de requisitos que entran en juego a la hora de favorecer el derecho de uso por poder seguir siendo la más necesitada de protección.

 

5.-  Y por supuesto, nunca hay que perder de vista el interés superior de los menores.

Por eso la citada sentencia en el punto 4 del Fundamento de Derecho Segundo reseña lo siguiente:

  1. b) Que las decisiones y medidas adoptadas en interés superior del menor deberán valorar en todo caso los derechos fundamentales de otras personas que pudieran verse afectadas, primando, en caso de que no puedan respetarse todos los intereses legítimos concurrentes, el interés superior del menor sobre cualquier otro que pudiera concurrir

5.- La solución dada en la sentencia recurrida no vulnera ese interés ni contradice la jurisprudencia de esta sala en la interpretación del artículo 96 del CC.

¿Y a ti te afecta esta sentencia? ¿Tú qué piensas de ella? ¿Se hace justicia por fin?

Déjanos tus comentarios y ayúdanos a analizar con más profundidad esta sentencia.

Y como lo prometido es deuda, aquí os dejamos el enlace al post de Felipe Fernando Mateo Bueno:

https://www.mateobuenoabogado.com/blog/tribunal-supremo-extincion-uso-vivienda/

Pasos previos para llegar a un acuerdo y evitar el juicio de tu divorcio en la puerta del juzgado de Familia

“juzgado de familia divorcio”

Caras enfadadas y miradas desafiantes. Familiares preocupados. Abuelas que no pueden contener sus lágrimas ante la incertidumbre. ¿Qué va a pasar con mis nietos? ¿Por qué hemos llegado a esto? Jamás hubiera imaginado que terminaríamos así.

El tiempo en el pasillo que conduce al juzgado de familia en tu divorcio se hace eterno. Esos minutos previos a que se abran las puertas son terribles. El corazón empieza a latir con mucha fuerza desde el momento en el que la funcionaria sale gritando tu nombre, antes del ¡Pueden pasar a la sala de vistas!

El corazón quiere salir por la boca cuando la funcionaria dice ¡Los letrados por favor, que pasen primero!. Y tras esa puerta que se cierra la imaginación empieza a brotar, son escasos minutos pero no es hasta que tu abogado sale de nuevo por la puerta y puedes ver su expresión que parece que el tiempo se haya congelado en un momento de angustia permanente.

Si sonríe tu mirada se va directamente a ese gesto amigable, quieres creer que todo va bien. Quieres convencerte de que la justicia ha visto que tenías razón. Pero si al salir su expresión es seria y con gesto de preocupación, tus pulsaciones se revolucionan, ¿Qué está pasando? ¡Dios mío!

Si hay un momento verdaderamente angustioso en un juzgado de familia en un divorcio es el día del juicio. Curiosamente se suelen reunir en la misma habitación las mismas personas que durante años se han reunido entorno a una mesa, risas y amor, en fechas tan señaladas como Nochebuena o Navidad.  Sólo que en esta ocasión la alegría y la felicidad es sustituida por la tensión, la angustia y el dolor como centro de la fiesta.

 

¿Por qué el pasillo previo al juzgado de familia en el divorcio es uno de los lugares donde más acuerdos se cierran? ¿Tiene algún efecto conciliador ese in extremis?

 

A lo largo de nuestros más de 20 años de ejercicio profesional hemos percibido que en el juzgado de familia, en el momento del divorcio, existen un alto grado de acuerdos que se realizan en los 10-15 minutos previos a iniciar el juicio. Siempre, claro está, que una de las partes debidamente asesorada esté dispuesta a la conciliación, a rebajar sus pretensiones y a conseguir un acuerdo aceptable para todas las partes.

 

¿Por qué el mismo acuerdo que se ha negociado durante meses y no ha servido para llegar a un entendimiento, hoy sí es aceptable con unos pequeños retoques? Parece que el “corredor final” del juzgado de familia en tu divorcio consigue ablandar los egos.

 

“Más vale un mal acuerdo que un buen pleito” es una de nuestras máximas en el ejercicio de la profesión, porque el acuerdo siempre está controlado por la voluntad de ambas partes. Las dos partes ahora enfrentadas han conseguido entenderse y saber ceder parte de sus exigencias para que ambas se sientan ganadoras. Cualquier arreglo por “malo” que se crea que es, que en la mayoría de casos son más buenos que malos. Es mejor que cualquiera de las mejores sentencias que se puedan obtener en un juzgado de familia. El juicio sólo genera más enfrentamiento, más tensión, más dolor y más ganas de guerra.

 

3 claros motivos por los que evitar la sala del juicio

 

1.- La justicia es ciega

juzgados de familia divorcio

 No entra en emociones, tan sólo observa los hechos que se le presentan y aplica la ley.

No quieras que te comprendan, no quieras que te entiendan, la justicia no mira si eres buena o mala persona. Ante situaciones similares aplica resultados similares, con independencia de que seas mejor o peor padre o madre.

Cuando sales de un juicio una de las dos partes siempre sale mucho peor de como entraba en el juzgado, porque sólo caben dos opciones allí, ganar o perder, ¿De verdad crees que en 30 minutos alguien va a poder conocer la realidad de cómo ha sido tu vida en común?

¿Cuánto tiempo has compartido con tu abogado para explicarle en detalle todo lo que ocurría? Meses, incluso a veces casi un año.

¿Cuánto tiempo ha dedicado el juez a conocerte? ¿15?, ¿20 minutos?

Por mucho que se extienda una vista, es imposible que haya alguien mejor que los padres para saber cuál es la mejor manera de seguir educando a sus hijos.

 

 2.- Si abres el conflicto es muy complicado volver a encerrarlo

Si atacas generas automáticamente un sentimiento de defensa que se suele alimentar con otro ataque. Y ese ataque genera un nuevo ataque, es un círculo vicioso que le encanta a tu ego y del que es muy complicado escapar.

Empiezas a sentir la necesidad de atacar para sentirte bien. El sentimiento de venganza se apodera de ti y el conflicto se convierte en el centro de tu vida.

 

3.- Tus hijos, los verdaderos daños colaterales reales de esta guerra

juzgado de familias para los divorcio

Dentro de la sala de vistas van a salir reproches y argumentos que en muchas ocasiones no reflejan la realidad de lo que se ha vivido en pareja, pero que por estrategia judicial se hace necesario plasmarlos así, para posicionar al juzgador y al ministerio fiscal a tu favor.

Ver como su señoría invita a todas las partes y sus letrados a abandonar la sala de vistas y ver pasar a tu hijo, tembloroso, nervioso, con los ojos llorosos dividido por ese amor por ambos padres. Y ahí ver la pregunta que más bien es un disparo al amor.

¿Tú con quien prefieres estar?

¿De verdad quieres tener este recuerdo en tu memoria?

¿De verdad quieres poner a tu hijo en la tesitura de tener que escoger?

Esta semana tuvimos la suerte de volver a experimentar esa sensación de tranquilidad que genera el reconducir a un acuerdo un proceso que parece que iba a terminar irremediablemente en guerra. Y ese momento vivido una vez más nos ha hecho reflexionar sobre los 3 motivos que consideramos favorecen un acuerdo en el último momento previo al juicio.

 

Los 3 motivos que consideramos favorecen un acuerdo en el último momento previo al juicio

 

1.- La INCERTIDUMBRE

juzgado familia divorcio

Sumada a la tensión emocional que provoca verse en un medio tan hostil como es un juzgado, rodeado de gente sufriendo hace que tu mente te pida a gritos “ARREGLALO YA y VÁMONOS DE AQUÍ”.

La seguridad y la certeza en el día a día es lo que más busca la gente. No se dan cuenta de que la vida es una INCERTIDUMBRE continua, disfrazada de falsa seguridad.

2.- La ETERNA DUDA

¿Y si le dan la razón a la otra parte?.Nuestra mente siempre busca nuestra supervivencia y las dudas hacen que se plantee como válida opciones que en otro momento en otro entorno no son válidas.

La posibilidad de verse peor y en muchas ocasiones la ayuda del Ministerio Fiscal o del juez que invitan a un último intento de conciliación previo al inicio del juicio, hace que se ablanden las posturas. No hay nada mejor que un juez poniendo las cartas sobre la mesa. Dejando claro hasta donde se puede llegar, con el ánimo de invitar a la reflexión y el acuerdo.

3.- El CONFLICTO

Si se entra en la sala va a ser el gran protagonista, no hay marcha atrás. Una vez que se ha abierto La Caja de Pandora del conflicto, éste se apodera de la escena y volver a tranquilizar las aguas se hace complicadísimo de por vida.

Si vives tu vida desde el conflicto sólo vas a atraer más conflicto.

 ¿Estás seguro que quieres pasarte el resto de tu vida en el juzgado de familia?

Me divorcio ¿Quién se queda con el uso y disfrute de la vivienda familiar?

uso y disfrute de la vivienda

¡Antes lo destrozo que te quedes disfrutando de mi casa!. ¿Y yo qué?. ¡Me tengo que volver con mis padres, no tengo derecho a vivir!.

En la mayoría de los divorcios la discusión se centra en cuestiones relacionadas con el reparto de los bienes en común o el dinero. Y uno de los temas que más ampollas y enfrentamientos levanta en la pareja, más bien ex pareja, es quién se queda con el uso y disfrute de la vivienda familiar.

Lo que empezó como un sueño común, un proyecto de futuro unidos y la ilusión de verse atados de por vida por la hipoteca para tener ese hogar en el que formar tu propia familia, de la noche a la mañana se convierte en una pesadilla en el que el amor pasa a ser una obligación con el banco. Sólo que ahora se discute por ver quien disfruta de esas vistas desde el balcón que un día os enamoró en la primera visita. Ahora ya no te ves abrazado con amor en ella, sino peleando y pagando mes a mes esa casa deseando poder volver a disfrutarla en soledad.

Lo que una vez fue la fuente de inspiración del amor, el deseo y la pasión de la pareja ahora es el foco de todas las discordias, roces y discusiones.

¿Y por qué no me quedo yo en ella?

Cuando se decide poner fin a una pareja y no hay hijos de por medio, todo es mucho más fácil y sencillo. Normalmente se pone a la venta la vivienda o uno de los dos se la queda y compensa económicamente al otro.

Al estar sólos las responsabilidades económicas suelen ser menores y es mucho más fácil ponerse de acuerdo, hacer cuentas y repartir.

Pero cuando hay hijos comunes de por medio todo es más difícil y nosotros nos empeñamos en complicarlo aún más.

 “En realidad la vida no es tan complicada. Nos empeñamos en     complicarla nosotros solitos.”

Todo sería más fácil si en lugar de centrarse en pelear nos centráramos en buscar soluciones.

Tendemos a aferrarnos a los bienes materiales. Nos apegamos a ellos como si fueran un órgano vital de nuestro cuerpo. Y en realidad, un coche, una joya, una casa, un cuadro, etc. no importan. No son imprescindibles para vivir.

Cuando lo pierdes todo te das cuenta que realmente no eran tan importantes. En el fondo, no dejan de ser dinero. Empiezas a valorar las cosas más mínimas como poder comer a diario, disponer de paz y tranquilidad, y de tiempo para estar con tus hijos, por ejemplo.

Hemos visto peleas monumentales entre personas que un día se amaron, por quedarse con los objetos más absurdos. Y todo por el simple hecho de “ganar”. O mejor dicho, por el simple hecho de creerse ganadores.

Es muy habitual que nos digan:

Siempre se sale con la suya y siempre termino cediendo. ¡Estoy harto de que siempre salga ganando! ¡Esta vez quiero ganar yo!

Nuestra pregunta es:

¿Quién es realmente el ganador, el que muestra sentido común y respeto o el que se enfrasca en una pelea sin sentido?

Para nosotros sin ninguna duda el que se centra en buscar soluciones y poner fin a la pareja con cabeza.

Y ¿Quién se queda con el uso de la vivienda?

En Casasempere aboagdos consideramos que son 5 los elementos que se deben tener en cuenta para responder a esa pregunta.

  1. –  Dependerá de si hay o no hijos menores comunes
  2. – Del tipo de custodia de los hijos
  3. – De quién sea el titular de la vivienda familiar
  4. – De si existen más inmuebles o dispone de algún lugar en el que poder vivir
  5. – Habrá que valorar quien es el más necesitado de amparo y protección

1.- Existencia o no de hijos menores comunes

Como en todo lo relacionado con divorcios y derecho de familia, los menores son el centro de protección.

uso y disfrute de la casa familiar

  • Sin hijos menores, habrá que tener en cuenta si hay más viviendas y quien de los dos es el que más problemas tiene para conseguir tener cubierta esa necesidad de vivienda.
  • Con hijos menores, la preferencia en el uso siempre la tendrá aquel con el que se vayan a quedar los menores a diario. Es decir, aquel a que se atribuya la custodia.

 

2.- Dependiendo del tipo de custodia

quedarse con la vivienda 

En los supuestos de custodia exclusiva, de uno de los padres y siempre que haya hijos menores comunes, la preferencia en el uso de la vivienda familiar es para aquel que se quede con la tarea de atender los cuidados diarios de los niños. Los hijos deben disponer de un lugar en el que habitar y uno de los objetivos del derecho de familia es la protección de los hijos menores.

En este supuesto el uso de la vivienda familiar se suele conceder hasta que los hijos comunes alcancen la mayoría de edad o se hayan independizado económicamente de sus padres si esto se produce antes.

En el supuesto de custodia compartida, dependerá de los posibles acuerdos a los que puedan llegar los padres o de la existencia de más inmuebles, y la elección por el juzgado será en función de cuál de los dos padres es el más necesitado del uso de esa vivienda en atención a sus circunstancias personales, laborales y de salud.

De atribuirse el uso a uno de los padres, éste suele fijarse por tiempo limitado para evitar que el otro propietario no se sienta discriminado. Vamos, que no se vea como obligado a atender el pago sin poder disfrutar de la vivienda y que sepa que es sólo temporal mientras la situación de ambos propietarios se estabiliza una vez que están de forma independiente.

   Y ¿Cuál es la duración de ese uso y disfrute de la vivienda?

La jurisprudencia de nuestro alto tribunal está fijando entre un mínimo de 2 años a un máximo de 4 años, y en los juzgados de nuestra Comunidad Valenciana se está concediendo la alternancia en el uso una vez transcurridos esos años de disfrute. Principalmente, en aquellas situaciones en las que ambos padres están compartiendo por igual los cuidados y atenciones de sus hijos.

 

3.- Quién es el titular de la vivienda

No es lo mismo que la vivienda sea común de ambos padres que privativa de uno de ellos.

En el caso de vivienda común, podrá ser otorgada a cualquiera de los propietarios en función de los 5 puntos reseñados (existencia de hijos, tipo de custodia, mayores necesidades…etc).

En este supuesto ambos seguirán abonando por mitad todos aquellos gastos relativos a su condición de propietarios (hipoteca, IBI, derramas de la comunidad y seguro de la vivienda).

Y aquél al que se otorgue el uso y disfrute de la vivienda atenderá los gastos por suministros de la vivienda (luz, agua, gas), así como la comunidad de propietarios.

En el caso de vivienda privativa

En este caso, se procura en la medida de lo posible atribuirla a su propietario teniendo en consideración los 5 apartados que se desarrollan en este post. Eso sí, si se atribuye a aquel padre no titular por disponer de la custodia exclusiva de los hijos,  siempre se va a limitar en el tiempo su uso.

Puesto que en estos casos se produce un choque entre necesidad básica de protección de los menores de disponer de una vivienda tras la ruptura de pareja con los derechos de propiedad de su titular.

En este caso, el titular abonará los gastos de hipoteca, seguro de la vivienda, IBI  y derramas.

Y aquel que disfruta del uso se hará cargo de comunidad de propietarios y los suministros de la vivienda.

 

4.- Existencia de otros inmuebles o derechos que cubran la necesidad de vivienda

 

Es un factor que siempre se valora por los juzgados. No se puede pretender conceder el uso y disfrute de la vivienda a aquel de los padres que tenga otros inmuebles que le permitan cubrir esa necesidad de disponer una vivienda.

No sólo se tienen en cuenta inmuebles en propiedad adquiridos en común durante la relación sino también aquellos derechos de propiedad privativos sobre inmuebles que puedan ser destinados a cubrir esa necesidad de vivienda.

Sirva de ejemplo, un derecho de habitación en una vivienda o la copropiedad sobre un inmueble como ocurre en ocasiones en las herencias. En la que es habitual compartir con otros familiares la posibilidad de disfrute sobre una vivienda. Derechos que en un determinado momento pueden servir para cubrir esa necesidad de vivienda y que permita que la otra parte sin posibilidad alguna pueda optar a usar y disfrutar de la vivienda familiar.

 

5.- Aquel más necesitado de protección

La preferencia en el uso siempre será de aquel que por sus circunstancias laborales, económicas, de salud o profesionales le sea más complicado poder acceder a una vivienda de similares características a la que disfrutaba mientras compartían el tiempo de convivencia familiar.

Si hay un desequilibrio entre ambos padres y uno dispone de mayores ingresos que le permiten alquilar una vivienda, siempre se pondrá la preferencia en aquel que tenga sus recursos más limitados.

Sobre todo, si hablamos de viviendas en las que el pago de la hipoteca es un importe mensual inferior a un alquiler de mercado o incluso sin hipoteca por haberla liquidado durante la convivencia en familiar.

Y ahora que ya sabes los criterios básicos que tienen en cuenta  los juzgados para ver quién de los dos se queda con el uso y disfrute de la vivienda familiar. ¿Piensas seguir queriendo tener la razón o vas a empezar a buscar soluciones por el bienestar de todos?

Perdona y libérate de tu proceso de divorcio. Vive en paz

proceso de divorcio

Me es imposible perdonar. Si perdonara yo saldría perdiendo. El 100 % de la culpa de que yo me sienta herido es suya, yo no tengo ninguna responsabilidad. Tiene que pagar por lo que ha hecho. Si quiero protegerme para que no me vuelvan a herir, no puedo perdonar.

Estos son muchas de las justificaciones que vienen a nuestra mente cuando nos   sentimos heridos. Arrastramos dolor y sufrimiento por ofensas vividas con padres, hermanos, familiares, parejas, hijos…

Hay personas que se pasan toda una vida sin volver a hablarse.

¿Cómo prefieres vivir cada minuto de tu vida? ¿desde la paz y la tranquilidad o desde el reproche, el odio y el dolor permanente?

¿Qué prefieres tener razón o ser feliz?

Nos empeñamos en pensar que si perdonamos perdemos y no nos damos cuenta de que ya hemos perdido. Y que al no perdonarnos seguimos perdiendo.

Uno de los principales deseos de toda persona en su vida es vivir en PAZ.

¿Vives en PAZ o arrastras sufrimiento pasado en tus espaldas?

En la ruptura de pareja o durante el proceso de divorcio el sentimiento de dolor que experimentas se multiplica en tu mente,  si hay hijos menores comunes al dolor de sentirse herido se le suma el dolor como padres.

Te sientes herido por la persona a la que amabas. Aquella persona que se supone que debía protegerte, cuidarte, amarte y respetarte. Te sientes traicionado y muy decepcionado.

Nos empeñamos en vivir la vida desde el dolor.

Nos encanta acumular el peso del sufrimiento a nuestras espaldas. Nos encanta cargar pesadas mochilas repletas de dolor emocional.

En ningún momento nos paramos a pensar que podemos liberar esas cargas que arrastramos y que podemos vivir en paz.

Para caminar en la vida no hace falta arrastrar sufrimiento.  Sólo hay que querer perdonar para poder vivir en paz.

Si en el pasado resultamos heridos en la relación con alguien sólo tenemos dos caminos. Perdonar o no perdonar

No perdonar, significa que queremos quedar anclados en el pasado y que aceptamos eliminar de nuestra vida la posibilidad de alcanzar la paz. Elegimos sufrimiento.

Si perdonamos, tanto nuestro cuerpo como nuestro interior se calma y nos liberamos de ese peso del pasado. Conseguimos paz y libertad de espíritu. Perdonar significa que nos liberamos del pasado que nos ata, dejamos de hacer reproches y escogemos la calma de vivir en el momento presente.

¿Estarías dispuesto a perdonar a tu ex aunque sea sólo por el deseo de vivir en paz?

Hay que comprender que en nuestras relaciones a veces nos hieren y debemos aceptarlo. Primero tenemos que conseguir perdonarnos a nosotros mismos, aceptar que nos han herido. Perdonarnos por ese dolor y después perdonar a los demás.

Perdonar a alguien en contra de lo que se piensa es un acto sólo para ti mismo no para nadie más. Es un proceso interior que hace que tu vida sea mucho mejor.

Al perdonar te sientes purificado, renovado, ligero

Si algo cuesta a las personas que viven un proceso de divorcio con hijos menores es perdonar.

Y lo sabemos por experiencia propia. En el caso de nuestro compañero Javier, el dolor acumulado durante décadas de reproches, guerras y conflictos hacía que el solo hecho de tener que asistir junto a la madre de sus hijos a actos cotidianos como padres, como pueden ser una reunión escolar o a una revisión médica, le tensara todo su ser y ese día no estuviera para nada de humor. Se volvía mucho más susceptible y tenso con todos aquellos con los que se cruzaba. Dejaba de ser él, su brillo habitual quedaba oscurecido por un velo de sufrimiento y tensión.

Aunque Javier se trabajaba a nivel interior y leía libros de desarrollo personal que trataban las virtudes del perdón, el dolor sufrido se había agarrado bien a su ser y se negaba a soltarlo. Para su ego era mucho mejor tener ese dolor como aliado.

Pero cuando uno desea de corazón vivir desde el amor, desea alcanzar la paz y la tranquilidad en su vida, no se deja dominar por el sufrimiento pasado. Sigue aprendiendo, sigue estudiando y buscando.

Y entonces, una simple lectura, un audio libro, una charla, un comentario o releer un libro, hace que en un momento dado en tu mente salte un “click”, sin saber como entiendes, comprendes o de repente ves claro algo que antes ni advertías.

En su caso, escuchar en IVOOX el audio libro La Ley del espejo de de Yoshinori Goruchi le hizo crecer.

Le hizo entender una tarde de domingo el por qué de su dolor. A pesar de que creía que había perdonado, se dio cuenta de que en contra de lo que pensaba todavía había escogiendo no perdonar. Y arrastraba a sus espaldas el sufrimiento acumulado de más de 10 años de reproches, conflicto y dolor vivido.

8 pasos para liberar tu vida

Al oír ese audio lloró. Comprendió por qué seguía sintiendo dolor en su vida y decidió aplicar los 8 pasos para conseguir liberar su vida. Aprendió a perdonar:

PASO 1.- Haz una lista con aquellas personas a las que no puedes perdonar y que piensas que te sentirías mejor si consiguieras perdonarlas.

Como hemos dicho al principio de este post, arrastramos dolor y sufrimiento por heridas con nuestros padres, hermanos, hijos, amigos, parejas….etc.

Pues es el momento de hacer colada emocional. Es el momento de limpiar nuestra mochila emocional de toda aquella carga innecesaria. Toca perdonar todo lo que no nos ayuda a crecer y liberar nuestras vidas.

PASO 2.-Coge unas hojas de papel y expresa tus sentimientos hacía aquella persona que has escogido perdonar de tu lista.

Escribe los sentimientos que tenías en esos momentos.

Déjate llevar. Quizá lo que sale no es agradable. Quizá te apetece poner que es un imbécil, un desagradecido, que te sientes triste, decepcionado…

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Escribe tal y como lo sientes, no es necesario que te controles y si sientes ganas de llorar, hazlo. No te reprimas. Estamos liberando el lastre que llevas acumulado durante años.

Cuando sientas que has escrito suficiente, para. Rompe la hoja y tíralo a la papelera.

PASO 3.- Ahora imagina y escribe los motivos por los que tu crees que aquella persona actuó de esa manera.

Debes saber en este punto que en esta vida las dos principales motivaciones son  2:

1.-Sentir placer

2.- Evitar dolor

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No juzgues, sólo intenta comprender. Todos hacemos actos por inmadurez, debilidad o torpeza. Debemos comprender que en cada momento cada uno hizo lo mejor que sabía hacer con las habilidades que disponía.

Y debes decirte, al igual que yo lo puedo desear o lo quería evitar, él o ella también deseaba sentir placer o evitar ese dolor.

PASO 4.- Escribe aquello que puedes agradecer a aquella persona.

Escribe tanto como puedas. Intenta recordar lo máximo posible.

Por pequeño que sea seguro que hay alguna cosa que puedes agradecer.

En el caso de nuestro compañero Javier, a él le ayudó agradecer que a pesar de todo el dolor que tenía hacia su ex pareja, gracias a ella, existían sus dos maravillosos hijos. Que gracias a su relación ahora podía amar a sus hijos.

PASO 5.- Utilice la fuerza de las palabras.

Dígase “para mi propia felicidad, calma y tranquilidad perdono a ….”

No hace falta que lo sientas, basta con simularlo. En esta vida primero se hace o se disimula para que después se manifieste y se haga realidad.

Debes repetirlo mínimo durante 10 minutos. Si es más tiempo mucho mejor.

Y si quieres hacerlo de sobresaliente, puedes sentarte directamente con aquellas personas a las que quieres perdonar y hacer estos pasos.

Si tras expresar tu perdón no lo aceptan, esa es una cuestión suya. Por haber perdonado tú dejas de ser la víctima y vuelves a ser el principal responsable de tu vida.

PASO 6.- Escribe aquello de lo que quieres disculparte.

Quizás tú lo tienes grabado a fuego en tu mente, pero la persona a la que vas a pedir perdón puede no haber ni sabido que te había ofendido. Explícale con detalle qué fue lo que ocurrió.

PASO 7.- Escribe lo que has aprendido gracias a la relación con aquella persona.

Agradece el haberos conocido. Todos aprendemos algo de las personas con las que nos relacionamos, con las que coincidimos en el camino de la vida.

PASO 8.- Declara te perdono. Perdono a…

La palabra es la manifestación de nuestros pensamientos. Al decirlo lo haces realidad. Al declarar en voz alta que le perdonas lo estás manifestando de verdad.

Y Si tras hacerlo sigues sintiendo que no lo puedes perdonar vuelve a repetir durante otros 10 minutos el decirlo en voz alta. Sigue simulando tu perdón hasta que lo sientas. Hasta que sientas como el peso que hasta hoy cargabas a tus espaldas empieza a liberarse.

Nuestro compañero siguió todos y cada uno de estos pasos y te aseguro que esa misma tarde se sintió liberado. El peso que arrastraba a sus espaldas pareció aligerar de forma extraordinaria.

Se dejó llevar, lloró como un niño, sacó todo lo que llevaba dentro de su mochila emocional y experimentó en su ser una paz y una tranquilidad como nunca antes había sentido.

Y tú,

¿piensas seguir arrastrando el peso de tu pasado o piensas empezar a perdonar?

Escoge DOLOR o PAZ. De ti depende

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