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VIVIR JUNTOS DESPUES DEL DIVORCIO

El divorcio es el punto final a un proyecto de vida en común. Sin embargo, en muchas ocasiones, pese al fin del amor, es mucho más fuerte el vínculo de unión con las obligaciones económicas, como la hipoteca del piso común, que el nexo emocional o afectivo. Podemos decidir dejar de tener un proyecto de vida juntos, pero a pesar de ello estar condenados a vivir juntos después del divorcio, porque nuestras economías de forma independiente no nos permiten vivir separados.

Es una situación que se da mucho más de lo que pensamos, ya que el ritmo de vida actual hace que sea necesario sumar los esfuerzos de ambos para poder independizarse. Con toda la ilusión se accede a la compra de una vivienda en común y se firman hipotecas a 30 o más años en los que nos unimos de por vida al pago de importantes cantidades de dinero.

Al inicio de las relaciones de pareja, todos, sin excepción, pensamos que va a ser para siempre y no dudamos en atarnos de por vida a un inmueble que en muchas ocasiones su precio, y obligaciones de pago mensuales, son desproporcionados con nuestra capacidad económica. Cegados por el amor y con la osadía del que ignora las reglas del dinero, el pensamiento de que (juntos pan y cebolla) nos hace pensar que mientras estemos juntos todo es posible, nos dejamos arrastrar por las emociones, dejamos de ser racionales, y nos embarcamos en responsabilidades que con el tiempo desgastan el amor y terminan por superarnos.

A colación con el contenido del post de hoy, os vamos a relatar la historia de un joven enamorado que cegado por amor admitió firmar una hipoteca que superaba infinitamente su capacidad económica y que al final se convirtió en la causa de su ruina personal y económica. Un joven que se enamoró de una mujer, 10 años mayor que él, y que por complacer por amor fue capaz de hipotecar su vida.

la casa de sus sueños se convirtió en su peor pesadilla

Un joven que en la época de esplendor del sector inmobiliario en España, se dedicaba a la actividad estrella en esas fechas, la de vender casas. Tenía una inmobiliaria. Que como muchos emprendedores de la época creía que había encontrado la receta de la riqueza y, llevado por su amor, se dejó arrastrar hipotecándose por más de medio millón de euros en la que se suponía era la casa de sus sueños. En menos de un año esa casa paso de ser un sueño hecho realidad, viviendo con las comodidades que siempre había deseado tener, a convertirse en la peor de sus pesadillas, ya que se les hacía inviable el asumir una hipoteca de cerca de tres mil euros mensuales.

La falta de conocimientos financieros y la ignorancia, que es muy atrevida, nos hacen tomar decisiones que pueden cambiar nuestras vidas de la noche a la mañana.  No nos damos cuenta de que siempre en nuestra vida menos es más, y que para ser verdaderamente feliz hay que poder disponer de una economía organizada que permita disfrutar de la vida. Si toda nuestra capacidad económica se destina a cubrir la necesidad de vivienda, estamos ahogando nuestra libertad y, sin querer, le estamos añadiendo un punto extra de tensión a la relación de pareja.

Todos deberíamos de poder cubrir nuestras necesidades básicas (vivienda, comida, ropa) con el 55% de nuestros recursos económicos mensuales. Sin embargo, hemos crecido con la cultura de que lo más importante es tener en propiedad una casa y un buen coche, cueste lo que cueste. Eso hace que muchas parejas estén pagando hipotecas y financiaciones de vehículos de alta gama, que suponen al mes más del 80 % de la suma de sus recursos comunes, lo que hace que el proyecto de vida en común empiece sin posibilidades de éxito y condenado al fracaso.

Llegado el desamor de la pareja nos preguntamos ¿qué fue lo que nos pasó? Si nos queríamos tanto.

La respuesta es sencilla. Ahogamos el amor. Nadie es capaz de vivir en tensión constante si no consigue ver una luz.

periodo de enamoramiento o tiempo ideal

         Los expertos en el amor hablan de un periodo de enamoramiento o tiempo ideal de 12 meses, en los que los defectos no son advertidos y las mariposas hacen desaparecer todos los defectos. Pero una vez superado ese tiempo, si no hay puntos en común, empiezan las discusiones, los reproches, y los ya te lo dije.

Y también le pasó al joven de nuestra historia, quien por amor se hipotecó sabiendo que la compra que estaba realizando en notaría superaba en mucho sus posibilidades. De hecho, en la Notaría, el director de la entidad bancaria le preguntó viendo el rostro del joven le preguntó “Pero ¿cómo estás tan serio si te estoy dando la hipoteca para la casa de tus sueños?”, a lo que él le contestó serio, “estoy convencido que me estoy equivocando y que estoy arruinando mi vida”.

         En muchas ocasiones no hacemos casos a nuestro corazón. Sólo escuchamos a nuestra mente. Así le paso a este joven. Se autoconvenció de que la vida iba a ir bien, como en los dos últimos años en que todo había funcionado de maravilla.

         Sin embargo, en realidad, su sentimiento interior era de miedo, ya que su interior le transmitía justo lo contrario. Lo que después se hizo realidad. Empezó la crisis inmobiliaria, los bancos cerraron la concesión de préstamos y las operaciones inmobiliarias quedaron reducidas a la mínima expresión. Pagar más de 3.000 € al mes se convirtió en una carga inasumible y empezaron los impagos, las llamadas, las reclamaciones y las tensiones, que llevaron a que este joven viviera un auténtico infierno en vida.

no encontrar la forma de hacer frente a los pagos

          Esto le llevo de inicio a  VIVIR SEPARADOS SIN DIVORCIARSE, a compartir la casa de sus sueños sabiendo que en cualquier momento iban a ser obligados a abandonar la vivienda. Y lo que es peor, a vivir a diario la condena de aquel que quiere vivir su vida con rectitud y orden pero la vida le ha llevado a no encontrar la forma de hacer frente a sus pagos.

         A vivir en la angustia permanente y en la vergüenza interior constante, de saber que debes mucho dinero cuando eres una persona que siempre has cumplido con todas tus obligaciones. Pasas de ser una persona bien mirada en bancos a ser mirada mal, porque no atiendes los pagos mensuales de tus responsabilidades bancarias.

Si te sientes identificado con la situación y estás angustiado porque te gustaría aprender como salir de las deudas que te ha generado tu matrimonio o relación de pareja de una forma clara y sencilla, te invitamos a que conozcas nuestro tercer libro:

         Y la pregunta que te haces es  ¿PUEDO SEPARARME Y VIVIR EN LA MISMA CASA?

      Como poder, se puede, otra cosa es que sea aconsejable emocionalmente. Si tras tomar la decisión de la ruptura nos mantenemos compartiendo la misma casa, pueden empezar los reproches de la falta de intimidad personal.

         Cuando ya no compartes los valores de un proyecto común, lo que anhelas es tu intimidad personal y convivir en la misma casa provoca que no tengas esa intimidad. Que te sientas vigilado, controlado y atado. Los roces del día a día se convierten en guerras, y al final la convivencia se hace insostenible ya que, salvo los hijos, ya no queda nada que una en común.

         Se pretende mantener una apariencia y normalidad de cara a los hijos comunes, pero en realidad se multiplica la tensión y el conflicto en la pareja, pues ya sin el nexo de una vida en común, cada uno quiere vivir su vida como realmente le apetece. La ruptura de la relación te da la libertad de ser como realmente quieres ser, y mantenerte unido junto a tu ex viviendo en la misma casa tras el divorcio sólo provoca falta de intimidad.

vivir en la misma casa sin hablarnos

Se empieza a VIVIR EN LA MISMA CASA SIN HABLARNOS con lo que la tensión se va incrementando. En un primer momento se piensa que es una SEPARACION TEMPORAL BAJO EL MISMO TECHO, que esta convivencia post ruptura va a durar el tiempo necesario para poner en venta el INMUEBLE en común y que después cada uno va a poder hacer su vida de forma independiente.

         Sin embargo, a la tensión habitual de la ruptura del proyecto de vida en común, se le une el rencor de tener que perder también la casa de tus sueños y empiezan los boicots y las decisiones por falta de realidad.

         En la historia que sirve de ejemplo, ejemplo real, el joven, consciente de que no podía asumir el pago mensual de las cuotas de hipoteca, consiguió que unos extranjeros de origen chino estuvieran interesados en la compra de la vivienda.

         A pesar de ello, la ignorancia o la avaricia rompió el saco. En este caso, la mujer, no entendió que era una buena operación el vender la casa y liberarse de las cargas hipotecarias que pesaban sobre el inmueble. Empezar de 0. Le pudo el pensar que esa casa tenía un valor mucho mayor y que debía de ser vendida por un importe mucho mayor al que ofrecían para obtener un rendimiento extra.

         Y ese fue el fin definitivo y su condena. Incluso hoy, más de 10 años después, sigue arrastrando el peso de esa carga.

A la pregunta ¿SE PUEDE VIVIR JUNTOS ESTANDO DIVORCIADOS?

La respuesta es un SI, aunque lo más sano, psicológicamente y emocionalmente, es que cada uno tome su camino. Al momento de tomar la decisión de ruptura, siempre hay uno dentro de la pareja, el que se encuentra la decisión al que le cuesta asumir la ruptura.

         Pretender hacer VIDAS SEPARADAS BAJO EL MISMO TECHO, siempre supone dolor emocional para una de las partes de la pareja, por lo que, sin ninguna duda, lo mejor es tratar de no COMPARTIR PISO CON TU EX PAREJA.

         Aun así, si finalmente las circunstancias económicas nos llevan a tener que convivir DIVORCIADOS MISMA CASA, entonces la mejor opción es compartir la CONVIVENCIA como si de dos personas extrañas fuera, y tener presente pautas de convivencia claras y delimitadas.

como vivir en la misma casa estando separados

¿COMO VIVIR EN LA MISMA CASA ESTANDO SEPARADOS?

Y yo añadiría y no morir en el intento, arrastrados por el dolor emocional. Para ello se hace necesario seguir las siguientes 6 recomendaciones básicas o tips:

         1.- Establecer REGLAS de CONVIVENCIA CLARAS respecto al uso de zonas en común.

         2.- Regular por calendario el reparto de las tareas dentro de la vivienda.

         3.- PROHIBIR el uso del domicilio como lugar para compartir intimidad con terceras personas.

         4.- REGULAR la distribución de tiempos de cada uno con las obligaciones de los hijos.

         5.- Mantener una cuenta en común para atender los gastos comunes de la casa por mitad.

         6.- ESTABLECER el reparto de los GASTOS de los hijos.

reglas de convivencia claras

1.- Establecer REGLAS de CONVIVENCIA CLARAS respecto al uso de zonas en común.

         Si se delimitan los usos de espacios, como cocina, servicios o lavadora, con total claridad, no habrá nadie dentro de la convivencia que empiece a sentirse USADO. Puede que durante la convivencia como matrimonio o pareja los roles dentro de la vivienda estuvieran establecidos de otra manera, pero, ahora, vamos a ser COMPAÑEROS DE PISO y debemos comportarnos por el bien de la convivencia común.

         Respetar las normas de orden y armonía común va a permitir que la tensión no se incremente. Si se tienen delimitados los horarios de uso de las zonas en común, y las obligaciones de cada uno, se va a poder zanjar cualquier posible conflicto acudiendo al pacto de convivencia previamente pactado.

         Dividir armarios de la cocina, estanterías del frigorífico o congelador, y que cada uno disponga de sus cosas. Eso va a permitir una convivencia sin más conflictos.

         2.- Regular por calendario el reparto de las tareas dentro de la vivienda.

         Si cada uno sabe que tiene que lavar su ropa, plancharla y atender al orden de sus zonas privadas, y compartir o alternar el cuidado de las comunes, vamos a facilitar la convivencia.

         Dejar establecido por calendario con carácter mensual, previo al inicio de cada mes, los repartos de tareas, facilita el que no haya discusiones innecesarias que terminen con los reproches personales.

         3.- PROHIBIR el uso del domicilio como lugar para compartir intimidad con terceras personas.

Es una regla básica para evitar malestar entre los que un día fueron pareja. Como decíamos, tras la ruptura siempre hay uno dentro de la pareja que todavía no ha asumido el fin de la relación, y necesita su tiempo para aceptar la nueva situación. Por ello, una regla básica es evitar el uso de la vivienda para rehacer la vida íntima. Respetar el periodo de DUELO emocional y los tiempos de cada uno de los que formaron relación.

regular la distribución de tiempos con las obligaciones de los hijos

         4.- REGULAR la distribución de tiempos de cada uno con las obligaciones de los hijos.

         Tener previamente delimitado quien se encarga de baños, cenas, comidas o desayunos de los hijos, de llevar o recoger a los hijos del colegio, de llevarlos o recogerlos de las actividades extraescolares, o dejar claro que se va a realizar una alternancia por semanas o por días concretos en las obligaciones paternas, facilita el que no haya discusiones, y que cada padre disponga de su tiempo de libertad e intimidad personal.

         Si se tiene delimitado previamente se evitan roces, discusiones o reproches. La planificación previa permite claridad y orden.

         5.- Mantener una cuenta en común para atender los gastos comunes de la casa por mitad

         Establecer la obligación de ingresar al principio de cada mes el importe de la mitad de los gastos totales del mes (hipoteca, luz, agua, gas, teléfono o comunidad de propietarios).

         Cuanto más claras y precisas sean las normas de convivencia menos posibilidades de conflicto.

         6.- ESTABLECER el reparto de los GASTOS de los hijos.

         Convivir juntos tras la ruptura y evitar discutir sacando reproches emocionales de la convivencia común, hace que sea necesario establecer y delimitar con absoluta precisión las obligaciones de cada uno. Si se acuerda repartir al 50% los gastos de los hijos, lo idóneo es disponer en la cuenta común de un importe mensual a ingresar, para atender todos los gastos de los hijos.

         Así, cada mes se dispone de un saldo para gastos de los hijos. En esa cuenta se pueden atender domiciliaciones, como colegios o actividades extraescolares, y permitir que a la vez cada uno pueda mantener la total independencia de su economía.

         A fin de cuentas, se trata de ser organizados. De delimitar las obligaciones y respetar al otro. Si estamos obligados a CONVIVIR CON EL EXNOVIO, lo mejor es evitar coincidir en el mismo espacio, por lo menos durante los primeros meses de convivencia.

         Cada uno puede tener su intimidad en una habitación de la casa, en la que disfrutar de su tiempo juntos en la casa, y si se tiene delimitado los tiempos de reparto en las zonas comunes, se puede no llegar ni a verse o cruzarse en la casa.

         Al final se trata de RESPETAR Y CONVIVIR. Si vamos a tener que seguir compartiendo espacio tras el fin del amor, lo mejor es evitar REPROCHES y simplemente hacer una convivencia fácil.

         El problema es que no todo el mundo es capaz de HACER UNA CONVIVENCIA PACÍFICA Y FACIL. ¿Y tú que opinas? Nos encantaría que dejaras tu comentario y que nos contaras qué experiencias has vivido en tu ruptura al respecto.

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Muchas Gracias

Javier González González

Padre, Divorciado y experto apasionado del Área de Familia en Casasempere abogados.

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

➡️¿Puedo separarme y vivir en la misma casa?

Claro que sí, aunque no es lo más aconsejable porque una vez que se termina la relación lo mejor es que cada uno vuele por libre. Permanecer en la misma casa sólo va a provocar tensiones.

➡️¿Cómo vivir en la misma casa estando divorciados?

Desde nuestra experiencia para convivir juntos tras la ruptura y no morir en el intento es necesario observar 6 reglas básicas:
1.- Establecer REGLAS de CONVIVENCIA CLARAS respecto al uso de zonas en común.
  2.- Regular por calendario el reparto de las tareas dentro de la vivienda.
  3.- PROHIBIR el uso del domicilio como lugar para compartir intimidad con terceras personas.
    4.- REGULAR la distribución de tiempos de cada uno con las obligaciones de los hijos.
    5.- Mantener una cuenta en común para atender los gastos comunes de la casa por mitad.
6.- ESTABLECER el reparto de los GASTOS de los hijos.
  Si quieres saber más en detalle cada una de ellas entra en nuestro post.

➡️¿Es posible vivir juntos después del divorcio?

Si, además suele ser más habitual de lo que se piensa, porque debido a las dificultades económicas se hace inviable para las parejas el vivir de forma independiente. Si quieres saber más te invitamos a que leas el post.