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LOS HIJOS DE MI PAREJA SON UN PROBLEMA

Son muchos los padres y madres que, tras su ruptura con hijos, y la decisión de dar el paso a rehacer su vida con la intención de darse una segunda oportunidad en el amor, expresan afirmaciones como estas:

  • Mi pareja y mi hijo no se llevan bien.
  • Los hijos de mi pareja no me aceptan.
  • Mi hija odia a mi pareja.
  • Mis hijos no aceptan a mi pareja.

Es una situación más común de lo que pensamos, y que provoca mucha frustración y tensiones. La herida del fracaso en las relaciones no termina de sanar, y te hace sentir como si ya no volvieras que a poder ser feliz junto a nadie el resto de tu vida.

Si la semana pasada dábamos recomendaciones en nuestro post, para evitarte desafíos si estabas pensando en rehacer tu vida personal con hijos tras la ruptura, esta semana queremos mostrarte, desde la experiencia vivida, los problemas que puedes llegar a vivir, como consecuencia de convivir con los hijos de una nueva pareja.

Como siempre hacemos en Casasempere abogados, hablamos desde la experiencia vivida como padre divorciado, que es mi caso, para que te sirva de ejemplo, conozcas situaciones y puedas actuar en consecuencia, anticipándote y evitando el tener que vivir situaciones que pueden provocarte excesivo dolor en tu vida.

Muchas veces sientes que tu nueva relación de pareja es maravillosa y completa. Parece que, por fin, lo que siempre has deseado y buscado está en tu vida.

Hay total complicidad y ves que os complementáis a la perfección. Sin embargo, esa relación se empieza a tensar, hasta el punto de poder llegar a romperse, por el desequilibrio que los hijos de relaciones anteriores provocan en ella.

Como veíamos la semana pasada, es una decisión muy importante el convivir con una nueva pareja tras la ruptura de una relación anterior con hijos. Por ello, si todavía no has leído nuestras recomendaciones, te invitamos a que lo leas.

Uno de los deseos comunes de todos los hijos de padres separados, es conseguir que sus padres vuelvan a estar juntos, y ese deseo hace que suelan provocar, en ocasiones, situaciones de gran tensión para conseguir que sus padres o madres se queden solos, y, si deciden juntarse, que sea otra vez con su padre o madre.

Recuerda lo que decíamos en el post de la semana pasada. La edad es uno de los factores que más influye a la hora de surgir conflictos con los hijos de una relación anterior de tu pareja.

Cuanto más pequeños inician ese rehacer en pareja, más fácil es que lleguen a establecer lazos con tu nueva pareja.

debes tatar a los hijos de tu pareja como si fueran tuyos

COMO TRATAR A LOS HIJOS DE TU PAREJA

Si tu intención es conseguir esa ansiada familia unida, la única manera de lograrlo es que trates a los hijos de tu pareja como si fueran propiamente tuyos.

Debes dejar claro que existe un padre o madre biológico, figura que debe de ser sagrada en la nueva familia y de la que se ha de hablar con respeto. Aun así, tu trato hacia ellos tendría que ser igual que el que diriges a tus hijos.

Sí, sé lo que estás pensando. Igual, igual, no creo que pueda llegar a ser.

El sentimiento de amor que sientes hacia tus hijos es único y especial. Es un vínculo tan especial que es complicado reproducir. Es evidente de que siempre vas a sentir un punto extra o especial añadido hacia tus propios hijos. Y, precisamente, ese nexo sanguíneo extra, es el que te va a generar en muchas ocasiones las tensiones con tu pareja.

Al igual que tu tienes un extra especial de sentimientos hacia tus hijos, a tu pareja le pasa igual con los suyos. Situaciones que tú toleras en los comportamientos de tus hijos, porque son innatos a su personalidad, a tu pareja le pueden alterar y molestar, y a la inversa, puede que haya comportamientos o conductas de los hijos de tu pareja que a ti no te parezcan correctos, pero a su padre o madre sí.

Lo complicado de rehacer familias es que ese sentimiento especial, por mucho que llegues a amar a los hijos de tu nueva pareja, jamás va a alcanzar al amor que sientes por tus propios hijos.

Te aseguro que mi relación con los hijos de mi mujer es EXCELENTE y por mucho que los quiera, siempre hay un punto extra de amor hacia mis propios hijos. Ese deseo de todas las partes por tener ese punto extra de amor hacia sus propios hijos, es el que provoca las tensiones.

A lo largo de todos estos años, he visto padres y madres que participan en la educación y crianza de los hijos de sus actuales parejas de forma activa. Y padres y madres que mantienen una actitud pasiva y de meros observadores.

¿Cuál es la mejor alternativa?

La que tú decidas adoptar en función de cual sea tu deseo u objetivo de familia.

En mi propia experiencia personal, una vez más la vida me ha permitido vivir todos los escenarios posibles, he sentido lo que es que mis hijos rechacen a mi nueva pareja, hasta el punto de negarse a estar en la misma casa y también conozco la sensación de sentirse totalmente integrado con los hijos de mi pareja, hasta el punto de parecer hijos propios.

en las parejas de divorciados con hijos que rehacen su vida un factor que suele provocar tension en la pareja son los hijos

PROBLEMAS CON MI PAREJA POR SUS HIJOS

A lo largo de los cerca de 9 años de relación de pareja, cuando mi actual mujer y yo nos sentamos y valoramos los motivos por los que durante estos años hemos tenido discusiones, siempre surge un denominador común, “los hijos”.

Nuestra relación de pareja es perfecta en todo. En cuanto a la forma de entender la vida, deseos en común, y complicidad.

Sin embargo, hemos vivido situaciones muy tensas provocadas por los hijos. Y cuando hablo de hijos me refiero tanto a los hijos de ella como a mis propios hijos.

La gran mayoría de problemas de las parejas, que rehacen su vida con hijos de relaciones anteriores, vienen provocados por esos hijos.

las hijas de padres divorciados suelen tener celos de las nuevas parejas de sus padres

CELOS HIJOS NUEVA PAREJA

Los celos o falta de atención, suelen venir provocados por el hecho de que, cuando no estamos en pareja, solemos destinar mucho más tiempo de calidad a nuestros hijos.

El ritmo de vida actual, y nuestras jornadas maratonianas, nos hacen que el tiempo que empleamos en lo que más queremos sea muy reducido y a veces muy escaso.

Es muy normal ese sentimiento de celos cuando tus mimos, caricias o atención, pasan de estar dirigidos a tus hijos a centrarse en esa tercera persona que para ellos ha invadido sus vidas, y les ha quitado la atención de su padre o madre.

Esa rivalidad es mucho mayor cuando hablamos de hijas y padres. La aparición en la vida de las niñas de una nueva mujer en edades pre adolescentes, sobre todo, cuando para las niñas sus padres son el mejor de los superhéroes, y para ellas es intocable, suele ser un momento muy difícil a nivel emocional.

Si vas a empezar una nueva relación de pareja no olvides destinar tiempo único y de calidad a tus hijos. Hazles ver que ellos son importantes para ti y que por encima de todo valoras estar junto a ellos.

Trata en la medida de lo posible de agendar tiempo a solas con ellos, en los que ellos se sientan el centro de atención de tu vida. Tus hijos necesitan sentir que para ti ellos son lo más importante.

En mi caso concreto, los hijos de mi mujer convivían de continuo con nosotros, salvo los fines de semanas alternos que se iban con su padre, fines de semana que coincidían con los que mis propios hijos se marchaban con su madre.

En las épocas de custodia compartida, había semanas en que cuando mis hijos volvían a mi casa, los hijos de mi mujer veían con recelo que mis hijos demandaran mi cariño y atención, y si les daba muestras de cariño como abrazos o besos a mis hijos, se metían por medio demandando ese cariño que en otras semanas era en exclusiva para ellos.

Tuve que llegar a sentarme a hablar con ellos junto con su madre, y explicarles que a mí me tenían en exclusiva durante la semana que mis hijos no estaban en casa, y que no debían sentirse mal si cuando venían a casa yo les prestaba más atención a ellos.

Te aseguro que vas a vivir cientos de situaciones que, de inicio, no les vas a dar mayor importancia, pero que luego caerás en la cuenta de que esos pequeños detalles de atención y cariño, pueden ser la diferencia entre que estalle el conflicto o no en tu nueva relación.

cuanto mas mayores son los niños suele ser mas complicado establecer lazos de afecto con una nueva pareja de sus padres

CUANDO TU HIJO ADOLESCENTE NO ACEPTA A TU PAREJA

Hay que partir del hecho de que, para tu hijo, esa persona, tu nueva pareja, es una extraña en su vida que tú quieres imponer. Te habrás podido enamorar o tener sentimientos hacia él o ella, pero para tus hijos es una persona ajena a su vida que, de repente, les ordena, les corrige y les manda.

Carecen del nexo de amor que pueden sentir por ti por ser su padre o madre.

Es muy habitual ver como los hijos adolescentes rechazan a las nuevas parejas. Es en estas edades, en los que, unido a la rebeldía propia hormonal, está el querer seleccionar por sí mismo quienes pertenecen a su grupo social más íntimo.

No se soportan ni ellos mismos con sus propios cambios de humor. Es un momento de mucha paciencia para los adultos. Aunque tengas ganas de “estrangularlos”, es de mucha utilidad pensar que el tiempo lo cura todo, y que es una fase más dentro de la vida.

Durante años trabajé con la psicóloga a la que acudían mis hijos, el que ellos aceptaran a mi nueva mujer. Los argumentos de ellos, según la propia psicóloga, eran absurdos y sin sentido, pero favorecían el rechazo, llegando un momento en el que provocaron la negativa a querer convivir bajo el mismo techo. Principalmente pasó con mi hijo mayor.

El pequeño fue copiando comportamientos, y repitiendo con el tiempo los mismos comportamientos del mayor.

Puedes pensar que es fundamental para esa aceptación el hecho de que ambos padres colaboren en fomentar ese respeto. Desde mi experiencia el elemento que más influye en la opinión de tus hijos es el tiempo que pasa con unos y con otros.

Cuanto más tiempo de convivencia, más exigentes son las normas. Cuanto menos tiempo de convivencia, más fácil es rebajar esa exigencia y limitarse a disfrutar de los pequeños momentos.

Yo he vivido personalmente, como el padre biológico de los hijos de mi mujer literalmente me insultaba y menospreciaba cada vez que ellos pasaban un fin de semana en casa con él, y he visto como ellos volvían a casa llorando y tristes por esos comportamientos que veían en su padre.

Los niños veían mi actitud y comportamientos a diario en casa con ellos, y eran conscientes de que lo que les exigía su padre no era lógico. En mi caso concreto, los menosprecios del padre no sirvieron de nada si pretendían menoscabar la relación con ellos. Sin embargo, considero que fue principalmente debido a que la gran mayoría del tiempo lo pasaban en casa junto a mí y eso les permitía formarse su propia opinión.

Por el contrario, mis hijos alternaban por semanas entre nuestra compañía y la de su madre. En este caso también existían comentarios negativos hacia la figura de mi mujer. Influyó el tiempo de exposición, y el hecho de que los modelos educativos eran totalmente opuestos. En casa de la madre los límites eran muy débiles y en mi casa las normas y exigencias eran mayores porque teníamos por semanas a 4 niños. Sus obligaciones en mi casa eran mayores, el control de sus tareas escolares era diario y existía limitación diaria en el uso de consolas, móviles y video juegos. Este era uno de los motivos principales.

Y, desde mi punto de vista, otro de los elementos que favorecieron la ruptura de la relación de mis hijos con mi actual mujer, fue el que yo permitiera que mi mujer tomara el papel de figura de autoridad principal. Por su carácter siempre terminaba saltando la primera o viendo comportamientos que yo no apreciaba, y parecía que ella era la instigadora de reproches o correcciones a diario.

Eso hizo que mis hijos poco a poco prefirieran no estar en mi casa en mi compañía, y se fueran decantando por permanecer más tiempo junto a su madre.

Ojo, eso no significa que te quieran menos, simplemente que, si tu tuvieras que elegir entre vivir en un sitio con normas y obligaciones, donde te limitan el uso de lo que más te gusta y apetece, y otro donde terminas haciendo lo que te apetece, la respuesta es bastante clara.

Con el paso de los años, mirando hacia atrás, yo también me di cuenta de que ni yo mismo hubiera vivido conmigo por el nivel de exigencia que se llegaba a provocar.

De ahí que en el anterior post hablásemos de valorar, como sistema de convivencia, el permanecer solo con tus hijos en una vivienda cuando tienes que estar tiempo con tus hijos.

Te aseguro de que cuando llegan fechas señaladas, como Nochebuena o Navidad, y tus hijos ponen pegas para pasarlas junto a ti, te das cuenta de que quizá lo mejor para evitar esas disparidades entre casas, hubiera sido el pactar con la madre unas normas iguales en ciertos puntos en común (como horas de uso de video juegos, horas de estudio, horas de uso de video juego en fin de semana…etc)

Lo que más lamento, y lo que menos ha ayudado al crecimiento de mis hijos, es el hecho de la falta de coordinación como padres. En mi caso concreto, tenía enfrente una persona que quería y quiere que todo se haga conforme ella pide, pero que, además, no es constante. Una semana puede ser exigente con las horas de uso de móviles o video juegos, pero en un determinado momento por interés propio permite horas y horas sin límite porque le conviene. Y yo al contrario. Cada uno fuimos por un lado y esa falta de coordinación hizo mucha mella en mis hijos.

La coordinación, la colaboración y el tener ayuda familiar mediante terapia familiar, es el mejor consejo que te podemos dar esta semana.

Si de verdad valoras el bienestar de tu hijo el día de mañana,  y no quieres vivir experiencias realmente traumáticas en el que los protagonistas son tus hijos, te invito a que profundices en mi historia personal mediante la lectura de nuestro libro “Bendice tu divorcio”. En sus páginas vas a poder encontrar lo que ocurre cuando dos padres no son capaces de coordinarse y entenderse en su principal papel. Y podrás ver las terribles consecuencias que esa falta de entendimiento puede provocar en tus hijos.

Narré mi historia en esas páginas porque a mí, personalmente, me hubiera gustado tener en su día en mis manos esas páginas, advirtiéndome de todo lo que iba a suceder si actuaba igual, para haber podido poner remedio y anticiparme.

Si eres de los que a diario se dicen alguna de estas frases   “MI PAREJA Y MI HIJO NO SE LLEVAN BIEN” “MI HIJA ODIA A MI PAREJA”, “LOS HIJOS DE MI PAREJA NO ME ACEPTAN” o “MIS HIJOS NO ACEPTAN A MI PAREJA”, deberías empezar a leerte Bendice tu divorcio” y plantearte el cambiar tu forma de ver, pensar y actuar con tus hijos, antes de que sea muy tarde.  

ciertos comportamientos de los hijos de tu pareja te pueden parecer que es un malcriado o maleducado

EL HIJO DE MI PAREJA ES UN MALCRIADO

La madre de mis hijos no ha conseguido en más de 12 años, tras la ruptura de nuestra relación de pareja, el mantener una relación estable con una nueva pareja, y estoy convencido de que mis propios hijos han ayudado y mucho a que no se mantuviera esa relación duradera.

A lo largo de sesiones y sesiones de terapia familiar, me he ido enterando de detalles. Hechos como el apagar la televisión cuando la madre y su pareja estaban viéndola porque la madre trataba de imponer límites, llevarse la televisión a su habitación y limitar la entrada a la madre poniendo armarios para dificultar su acceso, poner música alta a horas intempestivas sólo con el deseo de molestar y provocar que la madre ceda en sus exigencias…etc.

Si de verdad no quieres que tu hijo sea un malcriado, te invito a que te sientas desde hoy mismo con la madre de tu hijo y empieces a coordinar pautas educativas.

La distancia entre los padres en las pautas educativas, sólo favorece el egoísmo y el despotismo de tus hijos, muchísimo más en hijos divorciados. Si permites que ellos controlen su propia educación, cediendo a sus exigencias, vas a conseguir que terminen siendo ellos los que dirijan tu vida.

Nuestra labor como padres es educarlos y hacerles entender que hay ciertos límites infranqueables. Eso con respecto a ellos.

Y con respecto a ti, sobre todo, aceptar que tus hijos son así. En el caso del hijo de mi actual mujer, es un niño con un carácter fuerte que cuando pierde el control se altera de forma inconscientemente violenta para las personas de su entorno.

Te aseguro que las normas de educación son infranqueables en casa y que por parte del padre no hay oposición o interrupción de ningún tipo, sin embargo, la naturaleza de cada uno hace que ciertos comportamientos sean innatos.

Es un adolescente que pasa de un estado de sensibilidad y amor, que llega a ser empalagoso, a desafiar y matar con su mirada. Pasa de la alegría al odio, y le controla esa rabia y odio cuando se altera.

Nuestra labor como padres es establecer las pautas que consideramos más adecuadas para los niños. Poner los pilares de la educación, eso sí, no podemos cambiar la personalidad de nuestros hijos. Ellos tienen que vivir su vida, tropezarse con sus propias piedras, y vivir sus propias experiencias.

Es doloroso, como padre o madre, ver que te has desvivido en la educación de tus hijos, que has sacrificado horas y horas de tu tiempo, y que, aun así, no pongan interés en los estudios y sigan viviendo queriendo que todo gire a su gusto.

Es doloroso, aunque al final saco el siguiente aprendizaje. Hay que aceptar esta situación, y entender que el papel de tu hijo en tu vida, es ponerte a prueba para ver si te alteras. La vida dejará de ponerte ese desafío cuando aceptes la situación y entiendas que tu trabajo no es cambiarle a él sino cambiarte a ti para evitarte disgustos y crecer como persona. Cuando tu aceptas que tu hijo es así, que ya has hecho todo lo que estaba en tu mano, y te desvinculas del resultado, vives en paz contigo mismo, y empiezan a desaparecer de tu vida esos episodios. Al final, tus hijos son uno de los  mejores maestros de tu divorcio y tu vida.

Recuerda, nadie te puede hacer daño. Eres tú el que te haces daño a través de la interpretación que haces de todo lo que te rodea. Tu decides si interpretar todo lo que te sucede desde el juzgar y el victimismo, o desde la responsabilidad de verlo como un aprendizaje para poder crecer y mejorar. En tu mano está coger uno u otro camino y en tu mano está el acercarte al amor, aceptación y paz, o el escoger el conflicto, el rencor y el sufrimiento. 

Aunque hay momento en los que pienso queEL HIJO DE MI PAREJA ES INSOPORTABLE, cuando recuerdo este argumento y me recuerdo que su papel es examinarme a mí para ver mi capacidad de perder mi propio control, es cuando acepto la situación, y no la alimento con mis respuestas o comportamientos.

Simplemente lo ignoramos en casa, y cuando ha pasado la ola emocional en la que él ni escucha ni ve y ni razona, le explicamos con total tranquilidad las consecuencias de sus actos.

Te aseguro de que es más fácil de escribir y leer que hacer. Agradezco en ese camino la alternancia que hacemos entre su madre y yo. Hay momentos donde mi nivel de calma es mayor y soy yo el que para el entrar en su energía, y otras es su madre la que me calma a mí y evita que me contagie de su energía negativa.

Al final, todo en nuestra vida sucede con la única finalidad de ayudarnos a crecer. Cuando entiendes esto empiezas a ver la vida de forma diferente.

Yo lo que más valoro ahora es vivir en paz conmigo mismo, y he elegido el camino del amor, la aceptación y el aprendizaje ¿Te gustaría aprender a vivir así?

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Muchas Gracias

Javier González González

Padre, Divorciado y experto apasionado del Área de Familia en Casasempere abogados.

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

➡️ ¿Qué recomendaciones debo seguir cuando quiero rehacer mi vida con un hijo?

Desde nuestra experiencia cuando rehaces tu vida tras un divorcio o ruptura de pareja con hijos menores debes tener presente 7 factores:

1.- La edad de tus hijos.
2.- La Personalidad de tu nueva pareja.
3.- Si tiene hijos de relación anterior o no.
4.- Tu disponibilidad horaria o trabajo.
5.- Tu disponibilidad económica.
6.- Tu forma de educar.
7.- No lo hagas solo, ayúdate de expertos.

Si quieres saber como afecta cada uno de estos factores entra y lee el post.

➡️ ¿Cómo influyen los hijos en la nueva relación de pareja de un divorciado? El hecho de que el deseo de los hijos de padres divorciados sea que sus padres vuelvan a estar juntos, hace que no terminen de aceptar totalmente la nueva pareja de sus padres, por lo que suelen generar la mayor parte de las tensiones en las nuevas relaciones de pareja de sus padres.

➡️ ¿Cómo es aconsejable tratar a los hijos de tu nueva pareja? Los hijos de la nueva pareja de un divorciado con el tiempo terminan también siendo sus propios hijos, aunque hay que reconocer que, a nivel sentimental, nunca van a alcanzar a ser sus propios hijos ni a sentirse lo mismo que se siente por ellos.

➡️ ¿Cómo han de actuar los padres divorciados si sus hijos no aceptan a la nueva pareja? Lo más importante es que existan coordinación entre los padres divorciados tanto en la educación de los niños como en la forma de hacerles ver la nueva realidad que se presenta a partir del divorcio con las nuevas relaciones de pareja de sus padres.

Es importante escuchar a los niños, aunque las decisiones y la forma de educar sean de los padres. Eso sí, aceptándose como son ellos y no pretendiendo cambiar su forma de ser.

Si quieres saber más sobre estas opciones te invitamos a que leas el post.

HIJOS DE PADRES SEPARADOS NUEVA PAREJA

Los hijos son el motor de nuestra vida. Son los que nos impulsan a ser mejores, ya desde la primera vez que los tenemos en nuestros brazos, y por los que más luchamos cuando decidimos poner fin a la relación de pareja. También son el motivo principal de la falta de entendimiento entre padres y madres.

Sin ninguna duda, una vez que parece que se han limado todos los desafíos y asperezas del divorcio, o la ruptura de la relación de pareja, el conflicto vuelve a saltar cuando decides rehacer tu vida con hijos.

Como divorciado con dos hijos lo he vivido en persona. Tras mi divorcio, y haber sufrido tanto como consecuencia de no ver como me hubiera gustado a mis hijos, decidí que, en caso de rehacer mi vida, sería con mujeres que ya tuvieran hijos. No me sentía preparado para estar con una pareja sin hijos, que quisiera tener hijos en común, y volver a experimentar un episodio parecido.

Mantuve una relación de pareja, por un periodo de dos años, con una mujer que tenía una hija de la misma edad que mis hijos, y después empecé la relación con mi actual mujer, que tiene de una relación anterior dos hijos, también de las mismas edades que mis hijos.

En ambos casos, los niños congeniaron a la perfección. Jugaban y disfrutaban juntos. Sin embargo, de repente, tras un periodo inicial en el que todo era armonía y felicidad, se paso a que mis hijos no aceptaban a mi pareja.

Cuando son encuentros esporádicos, algunos fines de semana, salidas en grupo o planes de ocio, en los que los protagonistas son los niños, todo marcha a la perfección.

¿Te suena?

Pero cuando decides dar un paso más, y empiezas la convivencia común, surgen los problemas, porque tus hijos de repente se ven obligados a aceptar las normas de una persona ajena a su vida que ellos no han elegido, y con la que no tienen lazos.

Tus hijos pueden molestarse o enfadarse contigo, o con su otro padre o madre, pero el nexo biológico de unión les hace que ese enfado termine por pasar. Por encima de todo siguen sintiendo amor.

La cosa se complica más cuando en escena aparece una tercera persona, a la que no han elegido, y empieza a ponerles normas, límites, a cuestionar comportamientos o a tratar de educar.

Te aseguro que lo he visto en cientos de ocasiones con padres o madres con hijos que han decidido rehacer su vida de pareja. De la luna de miel inicial en la que todos están en armonía, se pasa a la guerra provocada por los hijos, que genera distanciamiento y tensiones dentro de la pareja por los hijos del otro u otra.

segundas parejas en padres divorciados

REHACER MI VIDA CON UN HIJO

Es una decisión muy importante cuando eres divorciado, o has experimentado el “fracaso” en una relación anterior con hijos. La sombra de la repetición te acecha y tienes mil y una dudas.

Es muy importante que, si estás pensando empezar a convivir con una nueva pareja, que leas con atención este post. Realmente no me gustaría que tuvieras que vivir mis propias experiencias. No pretendo establecer pautas exactas, sólo pretendo trasladarte mis vivencias de cara a que tu dispongas de la foto completa.

El éxito de rehacer tu vida cuando tienes un hijo, va a depender en parte de la edad de tu hijo y de las decisiones que adoptes.

En mi caso, antes de dar el paso a la convivencia común, nos aseguramos de que los niños se llevaban bien. Ambos veníamos de experiencias muy traumáticas y conflictivas. Recuerdo que, incluso, me senté a hablar con los niños, aunque en ese momento eran muy pequeños, tenían 6 y 4 años.

Seamos sinceros. Por mucho que queramos saber su opinión, ellos en ciertas edades no tienen la madurez adecuada para saber las posibles repercusiones de tal decisión.

Lo que si te puedo asegurar es que con lo que sé hoy, una vez que he visto el final del camino, y las consecuencias de las decisiones que tomé, sabiendo lo que sé hoy, mi elección hubiera sido diferente.

Sigue leyendo e iras descubriendo porque he escrito este post. Mi intención, como siempre, es evitar que cometas mis mismos errores y tratar que tu vida no se convierta en un continuo problema, en el que al final te veas obligado a terminar en un juzgado.

La primera gran elección que surge cuando quieres rehacer tu vida es la siguiente:

1.- Convivencia común con hijos o

2.- Convivencia común solo entre adultos y mantener la independencia en los periodos en los que hay hijos.

Debo serte sincero. En mi caso, la segunda opción que te planteó ni la pensé. Lo desconocía, ya que mi modelo de familia siempre había sido el de un padre y una madre juntos.

Aquí, lo primero que tendrás que plantearte es ¿qué buscas realmente en una nueva relación de pareja?

En mi caso buscaba revivir mi propia familia. Me había criado en una familia en la que mis padres estaban juntos, se amaban, y disfrutaban de sus hijos.

Anhelaba repetir ese patrón de familia feliz y unida. Mi deseo era conseguirlo, para que mis hijos disfrutaran junto a mí de tener una infancia feliz.

Durante un tiempo lo conseguí, pero después empezaron los problemas, y la familia feliz se convirtió en una nueva pesadilla, similar a lo que había supuesto mi divorcio, y en el que mis hijos se convirtieron en el foco de los nuevos problemas con la madre de mis hijos.

¿Qué buscas en la nueva relación de pareja?

A lo largo de estos 12 años, he tenido la oportunidad de hablar con muchos padres y madres divorciados. En varias ocasiones, me sorprendió que, determinados padres o madres, adoptaban como modelo de nueva pareja el mantener sólo la convivencia en común, en los periodos de tiempo en los que no tenían hijos.

Hoy con mi experiencia personal (ojo, que no significa que deba ser la tuya) creo que hubiera probado ese camino, más que nada, porque al saber el resultado de la primera opción, siempre queda la duda ¿Si hubiera cogido el otro camino hubiera sido mejor?

Qué fácil sería si, cuando tuviéramos que tomar una decisión en tu mente, se te representara en forma animada cómo va a ser tu vida con esa elección. Sin embargo, la vida es aprender a amar la INCERTIDUMBRE. No saber lo que el camino te deparará y simplemente elegir.

Ante cada nueva decisión, aparecen tus prioridades y valores en la vida. Si tu foco son tus hijos, quizás debas poner como prioridad el criarlos y educarlos, y posponiendo a un segundo plano, el rehacer tu vida.

¿Es qué no se puede hacer todo?

Yo realmente lo intenté y en mi caso no salió bien. Ello no significa que a ti no te pueda funcionar. Sólo trato de trasladarte mi experiencia y lo que he vivido, no sólo yo personalmente sino de otros padres y madres con los que he trabajado como abogado.

¿Qué factores hay que tener en cuenta?

recomendaciones cuando hay segunda pareja

RECOMENDACIONES CUANDO HAY UNA SEGUNDA PAREJA

Desde mi experiencia, creo que hay 7 factores que debes valorar, y tener en cuenta, para rehacer tu vida de pareja con hijos y tener éxito.

1.- La edad de tus hijos.

2.- La Personalidad de tu nueva pareja.

3.- Si tiene hijos de relación anterior o no.

4.- Tu disponibilidad horaria o trabajo.

5.- Tu disponibilidad económica.

6.- Tu forma de educar.

7.- No lo hagas solo, ayúdate de expertos.

Él éxito o fracaso de la convivencia común, va a depender de  que tengas presente estos factores, y sepas actuar en consecuencia.

1.- LA EDAD DE TUS HIJOS.

Es evidente de que no es lo mismo meter en convivencia común a hijos adolescentes, que ya tienen su personalidad definida, que a niños pequeños más puros, y que se adaptan mejor a novedades y cambios.

Lo niños, cuanto más pequeños, más en esencia pura están, más amor desprenden y aceptan. Con la edad, vamos durmiendo esa esencia y nos apagamos, siendo más egoístas.

Los niños, cuanto más pequeños, más aceptan los cambios en sus vidas, y se adaptan a los entornos que los padres les planteamos. Conforme van creciendo, se vuelven más exigentes y selectivos.

La gran mayoría de parejas que conviven juntos con hijos con éxito, lo han hecho desde edades muy tempranas de los niños.

2.- LA PERSONALIDAD DE TU NUEVA PAREJA.

Si tu pareja es justo lo contrario a tu modelo educativo, y su carácter es más serio, dificultará la química entre él o ella y tus hijos.

Si tus hijos están acostumbrados a tu carácter más abierto, bromista y relajado, y de repente se ven obligados a convivir con una persona más seria o rígida, en las obligaciones, normas y límites les vas a provocar tensión en su vida.

En mi caso concreto no lo vi venir. Me ocurrió lo mismo que cuando conseguí la custodia compartida. Pasé en mi relación con mis hijos de ser el padre guay de fin de semana, que se desvivía por hacer cosas divertidas junto a sus hijos, a tener que poner normas, límites, horarios y rutinas.

Y con la decisión de convivir ocurrió lo mismo. De repente teníamos que meter en una misma casa a cuatro niños con estilos educativos muy diferentes. Mientras mis hijos se habían criado con un estilo muy flexible y poco exigente en cuanto a límites, los hijos de mi actual mujer estaban acostumbrados a un estilo educativo con normas rígidas y exigentes.

Los niños también eran totalmente diferentes. Mientras mis hijos eran más tranquilos, los hijos de mi pareja eran más movidos, sobre todo el más pequeño, que era un tornado inquieto que no paraba.

En su momento ni lo vi, pero con el paso de los años supuso el quiebre de la relación entre mis hijos y mi mujer, e incluso llegó a poner en jaque mi matrimonio. 

rehacer tu vida de pareja con hijos

3.- SI TU NUEVA PAREJA TIENE HIJOS DE RELACIÓN ANTERIOR O NO.

Si tiene hijos, los desafíos se multiplican, porque la misma tensión que provoca en tus hijos el convivir juntos, también se la generas a los hijos de tu nueva pareja. No olvides que tú también eres un extraño impuesto. A fin de cuentas, no eres ni su padre ni su madre.

Si ya es padre o madre, tiene camino recorrido, porque ya es una persona más acostumbrada a lidiar con los niños, y entiende ciertos comportamientos de estos.

En mi caso personal, no puedo hablar de la experiencia de compartir mi vida con una pareja sin hijos, ya que no llegué a vivirlo, pero conozco casos en los años de experiencia como abogado, en los que padres y madres con hijos, han rehecho sus vidas con éxito con parejas que no tenían hijos previos.

Lo que sí es verdad, es que, en estos casos, la gran mayoría termina teniendo hijos nuevos en común.

4.- TU DISPONIBILIDAD HORARIA O TRABAJO.

Uno de mis mayores errores fue no darme cuenta de que mi trabajo me absorbía mucho tiempo. Mi mujer tuvo que sustituir mi papel educador en muchos momentos clave, y eso desgastó su papel frente a mis hijos.

Ella tuvo que poner límites que antes eran muy livianos y eso provocó las primeras tensiones entre ellos.

Es crucial que dispongas de la necesaria libertad de tiempo, para poder ocuparte personal y directamente de tus hijos. No es lo mismo que seas tú quien establezca normas y límites, que delegarlo. Cuando lo delegas, terminas exponiendo excesivamente a tu pareja ante tus hijos, y empiezan las asperezas de relación.

Por los lazos de sangre que te unen a tus hijos, ellos te van a perdonar y querer por mucho que se enfaden contigo, pero con tu pareja, un extraño o extraña que has obligado a querer, cada discusión o enfrentamiento supone desgastar su relación, y puede llegar al punto de quebrarse y ser irrecuperable.

Sin ninguna duda, una de las cosas de las que más me arrepiento, es no haber sabido esto antes, y haber podido adoptar las decisiones adecuadas.

Pero la vida es aprender a base de cometer errores, no lo olvides nunca.

5.- TU DISPONIBILIDAD ECONÓMICA.

Uno de los aspectos que nos llevaron a iniciar la convivencia en común, fue el ahorrar gastos. Yo estaba pagando un alquiler de una casa en la que vivía con mis hijos. Sin embargo, me pasaba la gran mayoría del tiempo en casa de mi actual mujer.

Era un gasto absurdo mensual, que, de convivir juntos, nos permitía un mayor desahogo económico.

No es lo mismo disponer de holgura económica, y poder hacer frente sin problemas al mantenimiento de una vivienda independiente, que ir justo y agradecer el compartir gastos y la ayuda en común.

En este supuesto, también influiría la existencia de viviendas previas privadas o que se hayan adjudicado tras la primera ruptura. Las cargas que arrastren cada parte, también pueden suponer tensiones añadidas.

En mi caso, la vivienda de mi actual mujer era una vivienda unifamiliar muy espaciosa, que permitía que cada niño tuviera su propia habitación, con jardín, y una urbanización en la que los niños podían jugar con otros muchos niños de su edad. Era el ambiente perfecto para rehacer mi vida.

Durante los primeros años fue la estampa de una familia feliz en la que todos reíamos y disfrutábamos. Las familias extensas, los abuelos y los tíos, también eran felices porque todo parecía por fin ser maravilloso.

La verdad es que fueron años idílicos, en los que ver como mis hijos abrazaban y se reían con mi pareja, me hacía sentir como que, por fin, había conseguido mi sueño.

¿Y por qué el sueño se transformó en pesadilla?

Sigue leyendo. Te aseguro de que te va a ser muy útil si justo has llegado a este post, porque estás pensando en irte a convivir con tu hijo junto a tu nueva pareja.

A mí me hubiera encantado tener esta información hace años. Probablemente los resultados que hoy vivo hubieran sido bien diferentes.

Acude a psicólogos

6.- TU FORMA DE EDUCAR.

Si tu caso es como el mío, y hasta la fecha eres un padre suave que empieza a poner límites estrictos solo en momentos muy puntuales, y que puede decirse que eres más padre consentidor que educador.

Y si ahora con la convivencia vas a tener que mantener cierta rigidez, que antes no era tu forma habitual de tratar, tienes que entender que eso va a provocar tensiones.

Siento decirte que tus hijos no lo van a entender. Ellos se han criado hasta la actualidad con una pautas y formas de educar, que son las que tú y su padre o madre, habéis establecido.

Por muy pequeños que sean, los cambios deben de ser muy suaves e ir poco a poco.

7.- NO LO HAGAS SOLO, AYUDATE DE EXPERTOS.

Hoy, me he dado cuenta, de que contar con la ayuda de un psicólogo especializado en terapia de familia me hubiera ayudado mucho.

En mi caso, llegué a los psicólogos cuando los problemas ya eran el día a día, y la convivencia se hacía insostenible. Contar con un especialista, te ayuda a entender las diferencias entre los diferentes estilos educativos, y a establecer pautas comunes.

Además, te va a servir para que los niños puedan hablar en confianza, y anticiparse a los problemas.

La semana que viene seguiremos profundizando en el tema, y desvelando más detalles de mi propia experiencia personal. Nos centraremos en exponer nuestra experiencia cuando, en plena relación, no haces más que pensar que los hijos de tu pareja son un problema, o no sabes qué hacer porque tu pareja y tu hijo no se llevan bien.

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Muchas Gracias

Javier González González

Padre, Divorciado y experto apasionado del Área de Familia en Casasempere abogados.

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

➡️ ¿Qué recomendaciones debo seguir cuando quiero rehacer mi vida con un hijo?

Desde nuestra experiencia cuando rehaces tu vida tras un divorcio o ruptura de pareja con hijos menores debes tener presente 7 factores:

1.- La edad de tus hijos.
2.- La Personalidad de tu nueva pareja.
3.- Si tiene hijos de relación anterior o no.
4.- Tu disponibilidad horaria o trabajo.
5.- Tu disponibilidad económica.
6.- Tu forma de educar.
7.- No lo hagas solo, ayúdate de expertos.

Si quieres saber como afecta cada uno de estos factores entra y lee el post.

➡️ ¿Cómo influye la edad de tus hijos a la hora de rehacer tu vida con una nueva pareja?

Cuanto más pequeños más fácil es que acepten una nueva persona en sus vidas. Lo ideal es que esa convivencia en común se fomente desde una edad muy temprana que ayude a establecer lazos de apego. Si quieres saber más entra en el post.

➡️ ¿Es aconsejable la convivencia en común con una nueva pareja si tengo hijos de otra relación?

Las opciones a valorar en caso de rehacer tu vida con una nueva pareja tras tu divorcio son desde nuestra experiencia 2:

1.- Convivencia en común con todos los hijos
2.- Convivencia sólo la pareja en los periodos de tiempo en los que no se tengan hijos.

Es importante valorar el mantener el convivir en solitario con los hijos propios en los periodos de tiempo en los que estas con tus hijos. Si quieres saber más sobre estas opciones te invitamos a que leas el post.